jueves, 20 de octubre de 2016

Todo gira

La temida guerra nuclear llegó.
Fue la estupidez más grande que las naciones supuestamente “desarrolladas” concibieron: la ceguera de sus líderes decidió imponer la razón de sus políticas sobre otras naciones, aún a costo de arruinarse el territorio mutuamente.
En los 80’s nos decían que había incluso cohetes balísticos apuntando a los pobres aliados del hemisferio sur (que nos veíamos forzados a tomar partido por una u otra de las dos potencias matonas de la época.)
Por suerte, en el tiempo de la hecatombe se demostró que o bien eso era un mito, o bien nunca llegaron aquí los cohetes por alguna razón.
Muchas naciones más pequeñas fueron arrastradas a estos conflictos: Suiza nunca más fue neutral, la arrasaron y todos los bellos lugares que solían atraer tantos turistas son ahora un desierto oscuro con una que otra ruina.
Ya no interesan las causas, las culpas, las provocaciones ni quien mandó las bombas primero: rusos, chinos, norteamericanos, indios, pakistaníes, japoneses, alemanes y hasta israelíes mandaron sus cohetes balísticos de largo alcance y estos funcionaron a la perfección, mejor que en cualquier cinta de Hollywood, transformaron naciones enteras en escombros cargados de nubes tóxicas.
Muchos sobrevivieron eso sí, nadie ganó y todos perdimos...
Tiraron sus bombas con rabia y esa misma ira consumió sus hogares. Ahora se organizan y llegan como inmigrantes a los países en América del Sur y Africa. Australia no se salvó, tampoco Nueva Zelandia, pues enviaron tropas en el lado de las fuerzas de la OTAN.
Estamos teniendo un gran problema entonces: llegan barcos cargados de estos refugiados gringos y europeos, pero no es como cuando nosotros nos íbamos a sus países y nos cerraban la frontera a punta de fusiles y alambres de púas, estos llegan con arrogancia y traen ellos las armas en sus manos si no les damos asilo, más que buscar asilo, llegan exigiendo una porción de tierra que según ellos, les pertenece porque el lado norte del hemisferio se borró del mapa.
Algunos países ya se llenaron: La Colombia, Venezuela y por supuesto las enigmáticas Guyanas fueron las primeras en saturarse, ahora restan los países más australes.

Es un gran problema, los alimentos escasean y hay conflictos con los miles y miles que siguen llegando a la velocidad en que yo escribo una línea de esta entrada…


2 comentarios:

  1. Interesante muestra de ciencia ficción.
    Saludos.

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  2. Gracias por leerla. Un abrazo capo.

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Gracias por leer y comentar!