jueves, 16 de noviembre de 2017

Mientras más se acerca la tormenta más fuerte es el viento (The closer the storm the louder the winds)

La última vez que tuve tarjeta de crédito fue por ahí por el 2004.
Llegué a adquirir varias, en ese tiempo trabajaba en un colegio con contrato así que los bancos se peleaban por ofrecerme sus plásticos.

Sin embargo las usé mal: gastaba el saldo completo y me dedicaba luego por meses a pagar sólo intereses.
Antes de irme a Estados Unidos decidí cerrarlas, pagué los saldos y las devolví.
Fueron varios años sin volver a aceptarlas ni necesitarlas.

Y en realidad aún no las necesito. Pienso que si bien las tarjetas pueden facilitarte la vida en ciertos aspectos, son realmente INNECESARIAS.

Aún así ahora tengo una nuevamente. Me convenció de sus ventajas alguien que trabaja en un banco -ni modo.

Tras más de un mes (decidí dejarla para emergencias solamente o bien, gustitos que no dañaran el presupuesto) hice por vez primera en mi vida una compra "por Internet".

Un disco. 
¿La banda? Dust Covered Carpet. 

Se disolvieron el año pasado, pero alcanzaron a lanzar casi 6 álbumes y su música me gusta mucho. Eran de Viena (Austria) y hacían según ellos mismos definen un "pop melodramático" con letras profundas y plagadas de escenarios que me han identificado sensiblemente estos últimos años...


Como eran una banda relativamente pequeña (conocidos más que nada en el circuito de bandas emergentes de su ciudad) debo ser de los contados con los dedos de una mano que los conoce en latinoamérica -de hecho un realmente fortuito azar me llevó a conocer al bajista mientras ambos vacacionábamos en la isla de Chiloé -de lo contrario confieso que tal vez nunca los hubiera escuchado.

Cuando decidieron disolverse obsequiaron los cds y vinilos a los fans más fieles y en mi caso salí premiado por ser de un lugar tan distante como Chile y más encima de la Patagonia, me enviaron de obsequio vinilos, discos compactos además de carátulas autografiadas y extras como autoadhesivos y singles.

Siempre supe que el día que tuviera tarjeta de nuevo les compraría algo y resulta que justo uno de mis discos favoritos de ellos no lo tenía así que lo compré via bandcamp.
Sólo 6 dólares (unos 5 Euros) 

Me di el lujo de descargármelo entonces en formato FLAC (superior al mp3...)
Pero mi compra online me da un código de por vida, es decir cuando quiera puedo volver a bajarlo en el formato que desee.

La operación fue fácil y rápida, sólo el número, una cierta clave y ya estaba listo para descargar el álbum completo y además, opcionalmente enviarles un mensaje directo a la banda.

Cierro con uno de mis temas favoritos del disco,



1 comentario:

  1. una genialidad... y que moderno sos, yo no sería capaz de hacer nada de eso en internet ja...

    también tuve tarjeta.. y no tengo... y son innecesarias claro... abrazo!!!

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