domingo, 17 de diciembre de 2017

Desordenada crónica desde el aeropuerto (post no editado, o pierdo el vuelo!)

No había actualizado porque el jueves por la noche viajé a la ciudad de Puerto Montt. De hecho me encuentro ahora en el aeropuerto pronto a volver a mi casa.
Fue un pequeño viaje express donde disfruté de lindas experiencias, además de la típica lluvia en esta zona y hoy, un agradable día asoleado que invitaba a estar tendido en el pasto leyendo un buen libro, mientras todas las gentes estaban hipnotizadas frente a sus televisores siguiendo las elecciones en Chile. Por esta vez no voté, ya que estoy en otra ciudad no puedo.

(estoy metido con Dune: La cruzada de las máquinas, del hijo de Frank Herbert.)

La foto fue mientras hacía hora afuera del aeropuerto. Y es que había temperaturas que permitían andar sólo el polera/remera, algo impensado en mi austral ciudad.

Aquí en el aeropuerto color madera y blanco no hay mucha actividad. Me he venido a sentar a uno de los restorancillos donde los precios son elevadísimos, pero bueno, una cerveza nunca puede estar demasiado cargada y el secreto está en elegir una de alto graduaje y así no necesitas beber demasiadas, de hecho mi "Kunstmann Gran Torobayo" ofrece unos respetables 7.5°
Pensaba comprar algún sándwich pero los precios de la comida si que se triplican. Logré encontrar uno en un kiosco del primer piso por la mitad de precio así que todo bien.

Frente a mí la zona de embarques, hace un rato hubo una larga fila. Y de este lado -nos separa un muro de cristal- algunas personas despedían a sus viajantes con señas de mano.

Pensaba si antes de morir fuera como si uno estuviera en un aeropuerto de noche, tus seres queridos al otro lado de un cristal deseándote buen viaje y los que parten haciendo la fila para embarcarse a esa, tal vez, larga travesía a otro mundo, a otra existencia, a otra dimensión...

Sólo dos mesas ocupadas en este restaurant, a parte de la mía. Quiero pedir otra cerveza pero la garzona ha desaparecido.
A lo lejos una ciudadana extranjera, lo sé por sus ropas y facciones, lee en sus celular y ha terminado hace rato su café. Casi frente a mí otra mujer, algo mayor que tuvo el coraje de pedirse una cerveza fuerte de las mismas mías, parece saborearla con gusto, ¿será alemana?

Casi las 23:00 hrs. Pongo música en mi compu ya que con lo amplio de este recinto y la música que hay también de fondo en el aeropuerto nadie más escucha lo que de mis compu sale. No traje audífonos. No importa. Suena Depeche Mode, "Mercy in you".

Llegando a mi ciudad me irá a buscar mi padre al aeropuerto. Tras casi 3 noches volveré a ver a la gatita Canela a quien mi hermana mayor tuvo la gentileza de ir a cuidar estos días, dándole comida, limpiando su baño y bueno jugueteando un poco con ella. Más que mal la gatita está acostumbrada a verme en casa al menos todas las noches y pasar estos días sin mí, debe extrañar. Sé que yo la extraño al menos.

Durante todo este fin de semana no jugué video juegos, excepto ajedrez en mi celu, ¿cuenta?

Las orwelianas pantallas desplegadas en todo este aeropuerto despliegan sin cesar los itinerarios y las condiciones de cada vuelo, el mío sigue hasta ahora en orden (estoy cruzando los dedos porque los dos anteriores marcaban status "retrasado".

Ha pasado rato desde que inicié esta entrada, por momentos me desconcentra la pantalla de tv que hay sobre la caja del restorán -exhiben una comedia- o bien veo a lo lejos la turista -según yo- que sigue en su teléfono móvil, sólo que ahora en otra postura. La señora frente a mí aún batalla con su cerveza y ahora se ha pedido un sándwich con carne, tomate y lechuga que disfruta con tenedor y cuchillo mientras a ratos mira su celular. Viste de negro.

Ayer me invitaron a comer un sándwich a un lugar en esta ciudad que es una verdadera picada y que recomiendo, se llama "Alí" y sirven unos que, no exagero, mide al menos 20 cms de alto!!
Con mi novia nos preguntábamos cómo se come. Yo no me atreví a mirar demasiado porque la pareja que pidió uno estaba atrás nuestro, pero ella más discretamente se levantó a ver con otro pretexto y pudo aprender que para comer dicha aberración de lechugas, palta, ají verde, carnes, tomates, quesos y quién sabe qué otra cosa se debe acostar dicho sandwich y comer la masa de comida en el plato con tenedor y cuchillos. Buena suerte, creo que yo nunca tendría tanta hambre para acabarme uno de esos.

A estas alturas ya pongo "No voy en tren, voy en avión" de Charly García en mi compu y es que es verdad, viajaré en avión. Ahora, la canción dice que no necesito a nadie alrededor y hay que aclarar que en avión siempre tienes igualmente gente a tu alrededor. Desde el infaltable bebé llorando a todo volumen hasta la gente que charla fuerte y bueno, etc etc.

23:15, hora de terminar de escribir porque mi embarque inicia a las 23:30 y me daré los últimos minutos para simplemente disfrutar el estar sentado aquí.

No muy lejos de aquí hubo aluvión y más de 10 personas han muerto, en otro sector cercano aquí (ciudad de Castro) hubo un incendio y hoy escuchaba esa noticia por la radio mientras venía en mi Uber camino al aeropuerto. Al menos una familia ha perdido su hogar.
Y yo tengo dinero suficiente para comprarme dos cervezas en un aeropuerto. No puedo quejarme.

Mi tiempo aquí se acaba y este post también, gracias por acompañar, blog.









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