domingo, 25 de junio de 2017

El río sigue fluyendo

Es como estar fluyendo en las aguas del río (infernal) Leteo...
Las obscuras aguas,
llenas de condenados,
cadáveres,
tijeretas*,

*insecto común en mi ciudad, suelen explorar casas y aparecer en tu comida, baño o incluso refrigerador :(

Y se rema con fuerza,
El agua es roja,

se rema,
se 

avanza,
se avanza y se rema,
se recibe compañía...
Se agradece.
...............

La educación en la cárcel es SUPER conductista!
constructivamente,
grande Watson!



.......

O tal vez yo estoy en el fondo del río y pasan almas flotando en bote sobre mí y me tienden un brazo para ayudarme a subir...
Todo es relativo,                              dijo el sabio chascón Einstein.





sábado, 24 de junio de 2017

La abogacía



Hoy debo contar que en este universo paralelo no soy profesor,
sino que mágicamente soy ahora un abogado!

Lo mío es la conciliación.

Por eso soy un abogado de trayectoria y abrigo obscuro,

 todas las partes litigantes se sienten bien 








viernes, 23 de junio de 2017

Todo bien

*

Hay días en los que uno no tiene ganas de hablar, sólo quieres escuchar a la gente.
Distraerse, abstraerse, imaginar, aprender.

Y,

también hay días en los que sólo quisieras hablar compartir las noticias que has tenido dentro,

durante días

 y
 estoy en mi blog, 
hasta la gata Canela se fue a la pieza a dormir.






Y mi Madre,

La llamé tras el resultado de su último examen en Santiago, quimioterapia nr.24. 
-"Sí, todo bien, todo bien, sí, todo bien".

Como tantas otras veces nos dijo cosas así cuando en realidad todo andaba como la m****a.

No me lo compré. 
Conversé con mis hermanos, la misma sensación ellos. 

Mi Mamá decidió que no más quimios. 

martes, 20 de junio de 2017

Cuento en menos de 100 palabras

La mujer pez

Mi amigo me contó que había instalado en su celular
la aplicación para encontrar pareja llamada Tinder.
"¡A ver si algo pica!", me dijo.

Y la primera en saludarlo fue una perfecta
desconocida.
Yo sí la reconocí, 
mi ex del '99...

Las vueltas de la vida guapa, Já.


domingo, 18 de junio de 2017

Nieve en la ciudad ("I had watched the snow, all day falling. It never lets up, all day falling")

Hoy amaneció la ciudad de blanco.

Poca nieve eso sí, no más de 4 cms. creo, pero helado y cuando hace frío la nieve semi derretida se transforma en escarcha y eso causa problemas a transeúntes y conductores.
Por lo mismo, muchos colectivos no salen a trabajar, otra buena cuota de gente decide no sacar sus autos porque temen manejar con escarcha entonces aumenta la demanda, pero también baja la oferta. 

Los taxis tampoco son muchos. Y bueno, así fue que hoy no pasaba un colectivo hacia el centro para ir a la cárcel (o los pocos pasaban llenos)

Logré parar un taxi que en realidad iba en carrera pero me ofreció "acercarme" al centro, igual acepté. Caminé las cuadras correspondientes hasta el paradero y... lleno. Gente (el triple de lo normal) esperando lo mismo que yo: o colectivo o taxi.

Me alejé algunas cuadras 
pero lo mismo, 
en cada una se repetía el gentío.





Pasaba la hora así que decidí el plan B: Poner a prueba el servicio de Uber en mi ciudad (lleva sólo un par de meses operando creo).

Era mi primera vez y me esperaba un viaje gratis o descuento y no, ni una mierda.


Al final el costo del viaje fue el triple de lo que cobra un taxi regular!

Fue mi primera y última experiencia con Uber. Quizá en otros lugares sea distinto pero aquí no vale la pena, eso sí: debo decir que antes de yo confirmar la solicitud del "móvil" más cercano ya me salía la tarifa; me pareció alta pero ya estaba atrasado y debía llegar rápido a mi destino.

Al bajar, ya pisando nieve y a sólo algunos metros de las guardias para acceder a la cárcel me llega un mensaje preguntando cómo había estado el servicio. No me fijé pero preguntaba por qué podrían mejorar, no lo puntué, había que concentrarse en no resbalar e ir apagando el celu e iniciar el ritual de ingreso.
-----------------------------------
Escrito ayer viernes pero que finalicé hoy para postearlo.

jueves, 15 de junio de 2017

Crónicas de trabajar en la cárcel Parte II

Inevitablemente supongo llega la hora de "googlear" los nombres de los alumnos de la cárcel y ver por qué están ahí.

Y tengo de todo el espectro más obscuro de la vida.

Conocí un ex rector de universidad privada que fue clausurada por robar a alumnos y funcionarios (yo incluido) en mi ciudad pero él sigue libre por la vida. Algunos políticos también que han quebrantado la ley están libres.

La "libertad" es parece entonces tesoro sólo de los ricos? (que pueden pagar un buen abogado)
O bien, la vida es más sabia que las leyes y pone tras barrotes a los verdaderos "malos"?

Sigo pensando que estoy en este trabajo para ver qué tan buen profe de inglés soy... ¿o me distraeré juzgándo la vida de los demás?


miércoles, 14 de junio de 2017

Se inicia la temporada de crónicas de un maestro trabajando en la cárcel...

Hoy entraba a clases en la cárcel a las 14:20.



Como dicho recinto me queda "al otro extremo de la ciudad" debo tomar dos "colectivos" diferentes. (lectores de Argentina, mencionarles que en Chile los colectivos son más bien algo tipo taxi, un auto que lleva a un máximo de 4 pasajeros y tiene un recorrido fijo :)

el taxi del pobre, ;(


Uno me deja en el centro. Bajo a comprar lo que será mi almuerzo, por lo general un sándwich de miga con lo que sea.
A tomar el siguiente colectivo, que me acerca a la cárcel.
Se demora unos 10 minutos. Recorro barrios periféricos que nunca antes había explorado. Saco el celu y miro el mapa de la ciudad, ya me oriento mejor. 
Perfecto. 

Bajándome tengo unas dos cuadras para llegar al primer punto de control, aprovecho de responder los últimos mails, mandar los últimos WhatsApps y soy recibido por el gendarme con fusil en mano, casco y traje antibalas. Todo OK, entro.

Unos metros y ya voy apagando mi celular, para qué dejarlo encendido si...

me lo requisan. Durante las 4 a 6 horas que puede durar mi jornada estaré bastante incomunicado, pero todo bien, los celulares están prohibidos en el recinto.

Llego a la llamada "guardia armada". Aquí hay varios funcionarios en una oficina que te toman los datos al ingresar, yo como ya me he aprendido algunos protocolos entrego mi teléfono apagado, el mi carnét de identidad y las gafas -que podrían serme arrebatas y a futuro usadas como un arma.
Dejo los ítems en el mesón, el gendarme los pone en un casillero y me da un número, como antiguamente en los supermercados las guardarropías o como se escriba.

Me pasan una tarjeta que debo colgar a mi cuello donde se lee que voy al "colegio".

Encamino al pasillo donde aún hay oficinas administrativas. 
A mano derecha hay un gendarme junto a una máquina detectora de metales.
Al llegar le paso mi mochila porque debe registrar que no esté ingresando elementos prohibidos.
Mi bendita mochila tiene como 10 bolsillos, se hace algo lenta a veces la revisión, já :) 
Si le dan el Ok a mi mochila me hacen pasar por el arco detector de metales.
Independiente de si mis llaves activen o no, soy revisado con otro sensor manual como en aeropuertos. Todo bien, se abre la primera compuerta de barrotes y veo casi por últimas vez los tenues rayos del sol semi invernal colarse por los ventanales a mi izquierda, mis últimos segundos en el piso "nivel tierra".

Ahora desciendo bastante por escaleras con sus gomas anti resbalar.

Luego a mi derecha un pasillo largo, aquí se ve donde revisan exhaustivamente a quienes visitan internos. Por cierto, este extenso pasillo está divido por rejas metálicas, yo voy, naturalmente en el lado de accesos. Es helado aquí, nada calefacciona y voy en una especie de búnker de concreto. A  los lados del camino hay unas canaletas con agua, y quien sabe, de repente hace más fácil limpiar...

Llego a otra reja de barrotes donde no hay guardia. Presiono un botón y se me abre la compuerta (otras veces me ven por la cámara de muchas y me abren antes que llegue).
Entro y suelto la compuerta metálica, se cierra de golpe y con un ruido como en las películas...



La recta final, pienso.

Una escalera de subida. Llego a una garita con siglas que aún no aprendo qué significan. 
Otra compuerta de barrotes, que suele estar abierta y da al sector de visitas. Saludo a los gendarmes y a mi derecha las mangeras y equipos de seguridad para eventos y emergencias. Todo se ve limpio, nuevo y ordenado hasta ahora, de hecho entiendo que esta es una cárcel nueva y no registra hacinamientos.

Saliendo de ese pasillo tomo a la derecha y hay una compuerta esta vez entera de metal y pequeñas ventanillas.
Al otro lado un punto de varios gendarmes guardia armados. Abren, saludan con cierta marcialidad, y accede uno a los amplios pasillos de lo que es la cárcel en sí...

A mi derecha está la parte administrativa del colegio. Ahí es donde llego, firmo el libro de asistencia y preparo lo que será mi día. 

Hoy preparé una guía y aprendí a usar la impresora desde otra oficina y sacar fotocopias já.


Y hoy jugaba Chile!!!


A las 15:00 hrs local. Mi primera clase comenzaba a las 16:00. Mis colegas en la sala de profesores me advertían que cuando clases coincidían con partidos "de la roja" la asistencia era bajísima porque muchos internos se quedaban en sus celdas mirándolos.
Llegó mi hora y volví a la zona de gendarmes que divide el largo pasillo.
Recorrer casi una cuadra de un alto pasillo donde tienes a los lados talleres y dependencias y arriba los "módulos de los internos donde desde altas diminutas ventanas de barrotes, cual colmena, se asoman a veces a saludar a l@s "profes" o bien dejan sus sandalias a secar y ropa también, más al interior.

Llego al punto donde hay más gendarmes de guardia que custodian las salas de clases -que no son más de 5.
Hay también una oficina de nuestra coordinadora directa y un baño pequeño sin puerta para los internos.

Mi primera clase a las 16:00 es con un curso que ha sido agradable. Se me informa que tendré clases en la sala de informática. Justo hay un sendo televisor encendido, minuto cincuenta del partido.
Adentro está un alumno de pie y dos profesores. 
Luego llegan 2 internos más para mi clase. Todos vemos un poco del partido y toca el timbre. Mi jefa entra a la sala para recordarnos que la clase comenzó así que deben salir todos los que no sean alumnos y apagar la tv para que yo pueda hacer mi clase.
Frente a mí hay sólo 3 alumnos y el colega de bigotes que sigue sentado frente a un compu mientras en el fondo veía el partido en el tv, se muestra reticente a abandonar la sala y los alumnos comienzan "profe déjennos ver el partido por fa".
Se dan cuenta que me encuentro en una encrucijada: accedo a algo tan "inofensivo" como es a que vean un partido de fútbol" pero comprometo un poco mi imagen el profe no hizo clases para que vean el partido? o me la juego por una situación en que todos ganemos...

Les explico que no puedo llegar y encender porque ]"aquí soy nuevo" y ellos entienden de inmediato.
Mi colega, mayor que yo, irrumpe por cierto y me recuerda que durante mi clase yo mando y decido qué hacer. 
Le recuerdo que hay jefes que no les molesta que se vea un partido (amistoso!) pero hay otros jefes que no les parece. Los internos asentían con la cabeza, el colega retrucó:
Pero esto es igual que si yo informo que veremos un documental sobre naturaleza durante la clase.
"Mira, yo igual quiero ver el partido, si fuera por mí ya lo estaríamos viendo, pero no sé qué onda aquí y no quiero problemas. De todos propondré que me dejen volver a encender el tv y dejarlo sin volumen para que esté de fondo mientras ustedes trabajan. Todos de acuerdo y el colega igual asintió algo resignado.

Llegó la jefa -mientras lo de arriba ocurría el otro profe, encargado de la sala de computación, había ido a buscarla para que ayude a resolver la cuestión.
Creo que antes de entrar ya sabía que nos autorizaría, entendió perfectamente la situación y quizá en sabia "compensación" para aquellos que decidieron dejar de ver el partido en su celda (les permiten TVs) para bajar a clases, accedió sin problemas.

Al rato ya éran unos 7 internos, el colega sentado, el encargado del lab, un asistente y algunos gendarmes que por turnos venían a informarse del partido...

Y Chile perdió con Rumania.

Tras eso teníamos aún una media hora de clases. Para mi sorpresa los alumnos trabajaron a conciencia, hacían consultas, avanzaban y se esforzaron. Quizá en cierta forma quisieron devolver el favor.
Después de esa clase tuve otra con un nivel más antiguo de alumnos donde conocí al interno mayor de todo el complejo penitenciario. 76 años.

Mañana tengo otra clase en el pabellón de mujeres. Que es diferente al masculino, pero creo más narraciones de lo que es la experiencia de enseñanza en contexto de encierro da para muuchos posts más.

En el próximo actualizaré noticias. 

¿Podemos juzgar a alguien por decisiones pasadas?




domingo, 11 de junio de 2017

Un buen día de trabajo en la cárcel

Eufemísticamente "centro penitenciario".

La crónica que sigue la redacté hace días, la publico con desfase pero no importa...


Hoy fue mi segundo día. 
Muchas colegas me advirtieron del "curso difícil". Y hoy tuve con ellos. Jóvenes, de en promedio 25 por ahí. Te observan mucho, te testean, te sondean. 

Me fue bien.
Resulta que uno de ellos asistió a la misma escuela que yo en básica.

También me tocó el curso de los "viejitos", los que no dan problema alguno. Son empeñosos pero les cuesta. Sin embargo hoy presencié algo que nadie me había contado: cuando los dos primeros de la clase terminaron su trabajo y lo entregaron, se levantaron a ayudar a otros que les costaba más. Al final todos terminaron el ejercicio dentro del plazo. Maestros!

El primer curso que tuve ayer me enseñó sobre los sueños: un alumno me contó que cuando termine su condena se irá a trabajar a los Estados Unidos, le di algunos tips. Y aproveché de pelar a los gringos...
En ese mismo curso un caballero de unos sesenta y algo me habló de cómo cuando él salga libre quiere conocer mi ciudad (llegó trasladado de otro centro penal y pasó literalmente del aeropuerto a la celda.
Le pregunté si preferiría el campo o la ciudad? me respondió que era hombre más de campo que de ciudad. Le hablé un poco sobre los bosques de la región.
Hablamos del fútbol, del partido que se viene con Alemania.
Los internos le ponen empeño, deben luchar por verse "cool" pero a la vez rendir bien, no ser motivo de burlas.
Respetan a los profesores y les gusta conversar, aunque también saben "leerlo" a uno muy bien.

Algunas colegas por ahí me han pasado el dato que a veces los motiva mucho un pequeño regalito inofensivo, como llevar dulces o confites para repartir al final a los que se los "ganen". Es que eso es exactamente lo que hice durante 10 años con niños pequeños cuando trabajaba en un colegio ("X" para los de mis blogs antiguos xD
Aprendí cómo mejoraba el rendimiento y comportamiento con la esperanza que al final de la clase se ganarían un premio si lo hacían bien...

También me gustaría regalarles libros, pero no está fácil la selección, no quiero regalar un libro que los deprima, pero tampoco uno de esos que vendan palabrería. Algo que les sirva pero sin ser autoayuda o un libro que pudiera estar en su velador y que no sea motivo de burlas y risas de parte de los compañeros. Quizá algo de Bukoski pensaba... pero no sé.

También tuve con un curso en el pabellon de mujeres. Todo bien, repasamos los colores y animales, además de preguntas sencillas como What's your name? o What's your favorite color?
Muy respetuosas las 2 alumnas y empeñosas.

En general les dije que para mí estar con ellos era igual como estar en cualquier otra sala con alumnos adultos con los que trabajo también como la academia. 

Me dicen mis colegas que entre esos alumnos, tal está por homicidio, tal femicidio, otro por abuso, tal por robo, y etc etc.
Y yo me digo que prefiero conocerlos por mí mismo. 
Ellos llevan su karma lo mejor que pueden, cargan además con todo el peso de la sociedad. Uno me preguntaba hoy si acaso yo me imaginaba que sería muy difícil el hacer clases ahí, les dije que no, que muchos prejuicios eran más por ignorancia.

Quiero en el fondo que sepan que los considero personas. 
El tema profesor-alumno implica, a mi gusto, necesariamente que también alumno se sienta respetado y que en el fondo en no pocas ocasiones la vida nos recuerda que a veces el que está en el lugar de "aprendiz" puede también terminar siendo maestr@.






miércoles, 7 de junio de 2017

Sacar belleza de este caos. Para mi buen amigo M.

Sí, bueno, me fui a la cárcel para hacer mi primera clase.

Y tuve un déja vú segundos antes de entrar a mi sala.


La vida es bella.



domingo, 4 de junio de 2017

La capacitación (Ares Steampunk v2.0)

Hoy día terminaba mi jornada laboral a las 13:00 hrs (ahí recién comienza, en rigor, mi fin de semana) tras una clase con chicos de entre 12 a 14 años. Todo bien.
Por cierto, tuve mi primer encuentro con los virales populares spinners que están de moda entre los chicos:





Luego de la clase tuvimos poco más de media hora para comer un sándwich auspiciado por la academia y de ahí a la capacitación sobre cómo usar la nueva pizarra interactiva Smart que adquirió la jefa.
Debo decir que años antes en otra institución también nos ofrecieron capacitación de esa cosa pero en un horario imposible para mí así que no había tenido acercamiento con la misma pero me pareció fabulosa, es como una tablet pero en grande, y, si le sumamos Internet tenemos un potencial TREMENDO, por ejemplo tomar una prueba donde los chicos sacan sus celulares, se conectan a la pizarra y comienzan a responder y en tiempo real yo veo el nivel de progreso que llevan, y después se genera un archivo Excel con sus resultados y nota. Todo en sólo unos minutos y con música e imágenes incluidos.
Fabuloso.




sábado, 3 de junio de 2017

Uno de esos posts...

Sí, no sé que escribir jé.





¿Qué contar?
Bueno finalmente y tras muchas recomendaciones comencé a ver la exitosa serie de Netflix "Orange is the new black", que trata sobre la vida de una mujer que entra a prisión (basada en historia de la vida real). Buenísima, al menos las dos primeras temporadas, al llegar a la 3ra sin embargo perdí el interés, me parece que repiten recurso de volver a traer una personaje por enésima vez y como que ya no sorprende, igual supongo eventualmente veré el 1er capítulo de la tercera temporada algún día pero aún no me da la gana. Los guionistas habían estado excelente en las primeras temporadas pero en esta tercera en vez de partir con algo novedoso traen de vuelta una trama ya vista en la primera.
*
En lo laboral, me junté hoy en un café con la profesora de inglés embarazada a quien reemplazaré desde la próxima semana en la cárcel. Me pedí un "Americano con leche", sin azúcar obvio, ¡el café debe tomarse sin azúcar ni endulzantes de ningún tipo!
*
Una de las instituciones donde trabajo está a punto de irse a paro o "toma" por parte de los alumnos, están descontentos con el manejo que las autoridades llevan de la institución y sienten que los petitorios que negociaron en la toma del año pasado no los está cumpliendo el rector. Habrá qué ver que pasa, tal vez ahora mismo están ingresando por las ventanas y bloqueando entradas con sillas para que no haya más clases.
*
Me perdí "Alien" en los cines, ya la sacaron, pero tienen "La Morgue", "La Novia", "La Mujer Maravilla", "Piratas del Caribe" (esa no la veré) y "Una Cigüeña en Problemas". Me tinca la primera.
*
Hoy me desocupé en la tarde tipín 19 hrs. Pasé a una pizzería. La pizza de salame, jamón, queso, aceitunas verdes y orégano es joya!
(Qué viva la pizza!)
*
Había quedado de juntarme con un amigo hace días pero hizo nuevos planes y me informó que no podría. Bueh, quién no se ha visto en esas de priorizar nuevos compromisos a última hora, ¿no?
*
Hace poco jugué una partida de League of Legends (LoL) donde ganamos y jugué de lujo, así da gusto. Partidas para recordar, ese juego sabe cómo engancharte.
*
La cerveza en botella POR LEJOS sabe mejor que la en latas.
*
Ha hecho frío en la ciudad, mientras estoy en casa casi no apago la calefacción, tengo miedo a ver la cuenta del gas, já.
*
Hoy pagué la cuenta del Internet (junto a la del arriendo son Alta prioridad!)
*
Una pareja de buenos amigos me contactaron hace poco rato acordándose de mí y proponiendo hagamos algo el sábado en la noche, ¡excelente! 
*
Siempre ando con una botella de agua. No me gusta comprar mineral así que tenía mi botellita plástica pero tras mucho tiempo decidí botarla para comprarme una nueva. Como aún no he podido hacerlo compré hace unos días una de mineral (sin gas obvio) y la relleno de la llave cada vez que me tomo los 500cc. Tomar agua hace bien, no importa si es 1 ó 2 litros, pero hay que hidratarse, já.
*
Ahora que la gatita Canela duerme entre las sábanas (por el frío) a veces paso a patearla sin querer, pero no se inmuta, debe darse cuenta que el humano está dormido y no es con mala intención.
*
Qué ecléctico post! pero bueh, hoy fue un buen día.

viernes, 2 de junio de 2017

20 Go to 10 ¿Nerviosamente?

¿Alguna vez te ha pasado que te duermes profundo y cuando despiertas no estás seguro de si debes irte a trabajar, o estás atrasado o tienes toda una mañana para descansar porque es -supongamos- domingo?

Me pasó hoy.

Y más encima venía saliendo de una pesadilla tras una siesta irresistible en la tarde.

Igual cuando por fin logré darme cuenta que eran las 16:45 en la tarde de un jueves y que mi próxima clase iniciaba recién a las 19:20 me relajé, la gatita Canela seguía dentro de las frazadas (en estos meses fríos se mete dentro de la cama).


Me vuelvo a dormir. 
Y de nuevo despierto como en un loco bucle que parece ya viví antes...



jueves, 1 de junio de 2017

No sé cómo titular esta entrada.

Teníamos 11 años, estábamos en 6to básico. 
Se organizó una fiesta para reunir fondos para algo que no recuerdo, tal vez paseo o regalos de fin de año en la escuela...
Todo bien, la oportunidad de lucir nuestras ropas de fiesta, los pasos de baile ensayados y una que otra sorpresa.
La fiesta era en la sala de clases un día en la tarde, los invitados: sólo los del curso, el 6to año "B".

La profesora andaba por ahí cuidándonos pero era como si no estuviera porque era joven, salida recién de la universidad y nos llevábamos re bien con ella. 

El baile se armó, las chicas más bonitas bailaban con los chicos más populares. Yo sin ser de los más populares o deportistas me llevaba bien con los cabecillas así que estaba en el grupo igual sin embargo no sacaba a bailar a nadie aún.
Quedaban algunas chicas, pero hice algo osado:

Estaba esta niña de la que muchos se burlaban (yo no) por su apellido que era el mismo que el nombre de un animal. Entonces imitaban el sonido de ese animal para molestarla. En general era ella reservada, morochita, baja y de bajo perfil. No la conocía muy bien en realidad, no era "cool" hablar con ella.
Aún recuerdo cuando comenzó a sonar una canción lenta-romántica y decidí sacar a bailar a esta chica.
Aceptó y bailamos. Escuché por ahí algunos silbidos y bromas pero no me importó. Los que se burlaban obviamente no estaban bailando.

La fiesta continuó, terminó y ahí quedó, mucho de ello olvidé como uno olvida lo que ocurre en su vida un año '89.

Y fue alrededor del 2008 que en Facebook nos "re-juntamos" los compañeros del mítico curso "B". Entre ellos estaba ella.
Nos juntamos y tuve la oportunidad de hablar con ella, de quien no recordaba nada más que ese baile y su posterior esquiva vida. Hoy en día era toda una mujer, con fotos en estudio de modelaje incluída y envidia de muchas a esa edad.

Me confesó que recordaba ese momento, 
que jamás olvidó al valiente que la sacó a bailar cuando todos se burlaban de ella o de quien osara sacarla a bailar.
Las vueltas de la vida.
Parece que de chico me cagaba en lo que los demás digan, yo iría a hacer lo contrario, já.





martes, 30 de mayo de 2017

Y aún sigo aquí



¿Qué sabemos de las vidas de los que nos rodean? y no hablo sólo de la familia, amigos o nuestras parejas, sino incluso de compañer@s de trabajo.

Cada uno luchando día a día por sacar a adelante sus propias vidas, la esforzada compañera que por ejemplo el pasado sábado por la mañana me hablaba de sus opciones para estudiar en el extranjero y perfeccionarse, lamentablemente no pude ayudarla mucho con una opinión que la orientara porque hace años que no me he informado sobre posibilidades de capacitación en otros países.
El otro compañero que siendo tan destacado en lo que hace mira a menos las capacitaciones: ¿para qué? ¿para seguir en los mismos trabajos que dan vuelta en la región? me di cuenta que no es demasiado ambicioso, siendo casi 15 años menor que yo ya suena como desilusionado de las expectativas que a veces el trabajo de profesor puede ofrecer. 

Me acordé de mi propia estadía en los EE.UU. de lo bien que lo pasé y cuánto aprendí, no sólo en el área pedagógica per se, sino en el gran bagaje cultural e idiomático que la estadía en un país extranjero te puede ofrecer incluso en un corto tiempo. De eso me siento agradecido, supongo nunca es suficiente y se podría volver, pero tal vez tampoco soy tan ambicioso en mi carrera.

Hoy tras salir del baño en mi casa me preguntaba por qué, ¿por qué es que algunas personas se obsesionan con subir en sus trabajos, en mejorar sus competencias, en sumar diplomas y grados, en llegar a ser quien mande a los que saben? Quien manda "a los que saben" supongo es lo más alto que se puede llegar: ser el jefe incluso de gente que ha estudiado más que tú o que en muchos aspectos está mejor preparada, pero no importa: ¿quién es el jefe?

¿Me interesa subir en mi escala jerárquica profesional? ¿Deseo tener una cómoda posición donde no tenga que esta en aula? Tengo compañeras de trabajo que cada día van dejando más la educación (entendida como carrera, no como modales...) para dedicarse a terapias de flores de Bach. Otra ha iniciado su propia micro aventura empresarial vendiendo tejidos para bebés.

Lo que sea que implique salir del aula para poder ganar lo mismo (o más) en algo que no te haga sufrir -supongo cuando uno empieza a buscar alternativas para no ejercer aquello para lo que estudiaste 5 años es porque no te está haciendo feliz.

Y está muy bien que cada uno encuentre su felicidad donde le plazca, pero si puedo hablar por mí, digo que aún no me veo fuera de un aula. Been there done that, una vez lo hice, en una universidad donde trabajé un tiempo fui ascendido a jefe de carrera y la verdad no lo disfruté. Me vi aprendiendo la burocracia de lo que implica gestionar una carrera, los problemas, las soluciones, las mediaciones, todo. Y pensé: a mí lo que me gustaba era enseñar inglés a gente. Y aprender también de todos.

Si bien no disfruto demasiado levantarme a trabajar un sábado por la mañana, cuando llego a la clase con los niños para el curso de inglés, los escucho, los observo y me acuerdo de lo bien que esta profesión me hace sentir.

Aún así me voy haciendo viejo, aún tengo la energía, la creatividad (bueno supongo eso nunca se pierde) y la complicidad que te da el por ejemplo jugar a los mismos video juegos que estos treceañeros juegan. Tal vez un día quiera descansar mis huesos tan sólo haciendo terapias de flores de Bach y convenciendo a la gente que si me pagan puedo aliviarles los males yo: un profesor.

No lo sé, nunca he tenido alma de médico, tal vez de psicólogo, pero no sé, aún no es mi momento, de hecho poca gente sabe que hace algunos años tomé el curso de Reiki (nivel 1) pero decidí no continuarlo. Tal vez lo mío no va por "sanar gente". Ni tampoco por ganar dinero rápido. Suelo decir, tanto en broma como en serio, que el dinero me importa poco, yo soy de los tipos que viste ropas hasta que se rompen o simplemente no me quedan más. Hay zapatos que tengo hace más de 10 años. Y no es que venga de una familia tan pobre, es sólo que los veo como algo accesorio. ¿Comprar ropa? tal vez una vez al año. Pero bueno, no tengo hij@s, supongo eso cambia toda la ecuación.
Ayer me daba cuenta que no tengo idea cómo distinguir unos zapatos de cuestan sobre 200 mil pesos de unos chinos que salen 19 mil. No lo sé, no miro los zapatos a la gente, pero hay quienes sí y por ello te tasan, te juzgan y se hacen una idea de quién eres. 

Tanto mi amiga que se irá pronto a Europa a perfeccionarse, como la de las terapias florales, (como también la de los lindos bordados) son mamás. Deben estar pensando que no basta con hacer lo que a uno le gusta: si eso te obliga a trabajar incluso un sábado por la mañana, cuando podrías ganar lo mismo por menos tiempo laboral y más en familia.

Sólo reflexiones de un día bastante relajado -no me puedo quejar- es que desde anoche estoy con una agresiva gripe así es que cancelé mis 2 clases del lunes. El martes veremos cómo amanezco. Esta semana me la juego por mi salud porque la próxima comienzo un nuevo e interesante desafío haciendo clases en la cárcel de la ciudad. No sólo a los hombres, también en el pabellón de mujeres. Veremos qué tan real es Orange is the new Black de Netflix, já.

Además de eso puedo contar que estuve alejado de mi blog porque desde el jueves tuve una especial visita y quería brindar toda mi atención y tiempo. <3


He podido además charlar por teléfono con mi mamá y con mi padre logré juntarme antes que viajara. Nos tomamos unas cervezas juntos, en realidad varias y hablamos de cosas que no hemos hablado en 40 años. Disfruto esas conversaciones, aunque confieso con no poca vergüenza, son algo nuevo en mi vida. Pero nunca es tarde, de hecho en la conversación de la semana pasada con mi viejo le citaba a Facundo Cabral: la vida siempre te da revancha.

La gatita Canela feliz, le compré juguetes nuevos y di en el clavo, ya la voy conociendo mejor.
Las pesadillas me dieron descanso durante el fin de semana.

Para mí compré una botella de absenta pero aún no encontré ocasión de abrirla, ah y también un nuevo mantel para mi casa y estoy orgulloso de el.
















lunes, 22 de mayo de 2017

Y una vez más harás como que me conoces muy bien...

Ahora que me llegó un tan anhelado dinero he estado comprando algunas cosas que necesitaba para la casa, como por ejemplo mantel nuevo para la mesa del living, una malla de goma para no resbalar en la tina de baño (made in China), pantuflas nuevas, individuales que hacen juego con el mantel para la mesa, un set de ducha nuevo y juguetes para la gatita Canela -la pelota con hoyos con un objeto emplumado imposible de remover adentro le ha encantado particularmente:





Aparte de estos ítems, me doy cuenta que invierto más de lo que pensaba en comida: 

Aquí llegan esos platos preparados desde España embalados en envases listos para poner en horno microondas. Son fabulosos porque tras unos minutos obtienes una exquisita "frijolada". (También llegan desde Brasil!) que sirves humeante en tu plato y tienes alimento completo y contundente a un bajo precio y sin ensuciar mucha loza, já.

Argentina me comparte aceitunas verdes de Salta o sus varios dulces, alfajores y galletas... 
Sabores de todo el mundo llegan a mi mesa cuando hay plata já.

Las cervezas de Alemania, Polonia, Bélgica y artesanales de distintos lados. 



La economía capitalista será una m*erd* pero tiene su lado de apertura que trae a la mesa cosas que ni soñé algún día probar.

Luego de saciar el estómago, pagar la renta, la cuota bancaria nro. 3 de 24, Internet, móvil, luz, gas, (el agua no me la cobran, bendición) y hasta auto-regalonearme con un tarro alto de papas fritas Pringles puedo separar otros tantos billetes para devolver pesos a amigos que me han ayudado en tiempos de necesidad.

Estoy en relativa abundancia, se puede decir, mientras dure bienvenida.

Aproveché también de adquirir el más reciente disco de los Depeche Mode (Spirit), un tarrito de Mentholatum para oler (me encanta esa cosa) y hasta unas cabritas pop corn gringas listas para preparar en microondas. 
Aún así no he gastado un céntimo en ropa. Confieso que es mi prioridad menos importante (zapatos tampoco) y es que soy de los que usa prendas hasta que se rompan o desgasten ya sin remedio. La imagen no me importa mucho como tener algo en la panza. Menos las marcas que tan fácilmente etiquetan a personas, casi uniformándolas como soldados. Sí me faltan zapatos pero les compraré cuando se me dé la gana, primaria prioridad por ahora es ir al cine. Me hablan mal de "Alien Covenant" pero vuestra opinión no frenará mi curiosidad por saberlo por cuenta propia, como debe ser.

Como sea, se mueve mi bolsillo; al mismo tiempo que he decidido mudarme al pan pita y adoptar el sanísimo té de jengibre...

Igual reconozcamos que en no pocas ocasiones la abundancia 
también

llama 

a

 austeridad...








domingo, 21 de mayo de 2017

Cuando un feriado cae domingo (Witness me pass out...)

En este último tiempo son tantas las pesadillas que tengo cada noche que ya ni siquiera me asustan,
hasta me producen un cierto interés cada vez que me acuesto...
¿qué me tocará ver y enfrentar esta noche?




miércoles, 17 de mayo de 2017

El alcohol gel (o un post sanitizado)

(He tenido abandonado mi querido blog. Gracias a quienes han posteado, leo todo, sólo que responderé más cuando me concentre en un post más dedicado, de hecho este es un borrador que tenía de anoche antes que me dé sueño y apague el compu sin haber publicado...)

Recuerdo que fue el año 2006 que por vez primera conocí estas cosas.

Y la razón por la que recuerdo el año exacto es porque vino una estadounidense a hacer su práctica profesional para ser maestra en el colegio donde yo hacía clases por ese entonces. Con ella nos hicimos amigos y como su sueño era conocer también la Argentina, me propuso la acompañe a la vecina ciudad de Río Gallegos y ella apoyaba con la plata.
Acepté y a la friendzone me fui con ella.

En el bus sacó el frasquito y se frotó las manos con el gel antes de comer el sándwich que nos dieron como merienda. Me explicó que eran para desinfectar rápidamente y sin necesidad de agua. Me pareció fabuloso. No por delicado sino porque como profesor uno está expuesto a cientos de personas al día (trabajando en un colegio sobretodo y con cursos de 30 alumnos app). Es fácil agarrarse gripes u otros.

En Chile aún no eran masivos si bien los había en farmacias, como que no prendía mucho el cuento y al menos en casa de mis padres nunca vi uno. Tampoco sentía uno la necesidad de adquirirlo. Supongo es como cuando recién salieron las botellas de agua mineral: para qué comprarla si la tienes en tu llave...

Pero cuando llegué yo a los Estados Unidos ese mismo año los vi en las farmacias y a precios muy accesibles, de bolsillo y con la promesa de que mataban el 99,9% de gérmenes (y así se salvan de que uno no los pueda demandar si se enferma igual, ese 0.1 es su respaldo legal...)

Me traje unos cuantos a Chile y al cabo de algunos años se hicieron más masivos aquí también. 
Hoy por hoy son comunes en las cajas de los supermercados o farmacias y como son cómodos transportables los puedes acarrear a todos lados. Los hay en gel y en "spray".
Una mierda pero bueno, quería hablar sobre ello en mi blog. Já.






viernes, 12 de mayo de 2017

Las antiguas citas a ciegas

Las citas a ciegas de antes eran para brav@s...
No tenías idea con quién te encontrarías, no había un Facebook que te muestre fotos, ni un Tinder, ni un Badoo, ni un Snapchat para ver. No había un Twitter para saber qué piensa esa persona.

Lo más que podías esperar era info que te llegara por alguien más.

Yo tuve varias citas a ciegas en los 90's y antes del 2010. Era fascinante. Pasaba de todo, podías congeniar tan vagamente que nunca más había una segunda salida, o bien, terminabas en una misma noche en la cama. O a veces también terminabas de novi@ con alguien por años...

Había adrenalina. Valor y sobretodo seguridad en sí mismo: Te exponías a alguien desconocida que te juzgaría a la primera impresión. Si lo físico no acompañaba, se revelaban las otras cualidades, aunque claro, todo dependía de lo que uno busque. Había para todos los gustos.
Incluso antes de Internet y cosas como chats (IRC) era, en mi caso, a veces sólo discar un número telefónico al azar con la esperanza que conteste una mujer. Luego de conversar y entablar amistad -alguna vez funcionó!- se daba la salida...

O a veces eran cartas secretas, anónimas, en papel.

Leía hace poco que los que conocimos el mundo antes de Internet NO extrañamos la vida antes de ella, pero no sé, había cosas que sí tenían otro gustillo; 

los desafíos enseñan..



jueves, 11 de mayo de 2017

La "Win Win situation." (Escribiendo con una hermosa luna llena)

No lo pongo en inglés por "siútico", "snob" ni "nuevo rico agrandado". Es sólo que me parece no tenemos naturalmente en Español una traducción que signifique lo mismo; hay cosas similares pero... no sé.

En inglés esa frase tiene dos significados, uno literal:

"la situación gana gana"

Que suena algo artificial, ¿no?

O adaptarla a algo así como "La situación donde todos ganan."

En la vida una debería orientarse a lograr aquello.

Cuando todos ganamos, todos gozamos, 
disfrutamos y nos sentimos bien.

Cuando sólo una parte gana... ok: se puede sentir bien pero hay un costo, que puede ser la venganza del "derrotado" (a mi gusto de las derrotas se aprende, aunque eso lo dijo uno que ganó) o bien, el sentirse que uno no es merecedor de lo que consiguió mientras otro ha tenido que renunciar a cosas o perderlas...

No sé, a mí me parece que lo óptimo en la vida es cuando yo gano pero vos también. 

Estoy contento porque gané una vaca que necesitaba, pero tú también lo estás porque conseguiste verduras y semillas para meses a cambio -por dar sólo un ejemplo improvisado de la cuestión. Ambos sentimos que fue un negocio justo, ambos sentimos que los dos ganamos y eso da ganas de volver a hacer tratos donde todos ganen.

Me gusta pensar que esto va más allá de lo material, que quizá a eso deberían apuntar las relaciones humanas como regla básica: cómo conseguir lo que quiero pero que la otra persona también se sienta bien, con la sensación de que así como me ayuda, se ayuda a sí mism@... 

Confieso que digo esta frase muy a menudo. 

¿Por qué aplastar a un rival cuando puedes conseguir lo que quieras sin pelearlo, sino obteniéndolo por las buenas y más encima otorgando algo a cambio que deje a la contra-parte con la certeza de que ambos ganaron equitativamente?
Y, la "wuín wuín sitiuéishon" es noble, convengamos...










miércoles, 10 de mayo de 2017

A la cárcel

Fui citado a presentarme a las 15:00 hrs.
En el camino no podía dejar de pensar en que justo hasta hace unos pocos días había estado escribiendo sobre cárcel (el post  llamado "1984")
Bien, nunca antes había ido, pero logré encontrarla gracias a Google maps, la cosa está algo retirada del centro de la ciudad digamos.

De cerca no impresiona tanto porque está como en un "hoyo". Uno entra "desde arriba". 
Quizá algo simbólico para representar de que cuando llegas a esto es porque definitivamente descendiste.

Entro por el estacionamiento. Ahora empieza una reja metálica y un acceso con una garita y un guardia con el uniforme de los gendarmes chilenos:




Sale a atajarme. Me pide la tarjeta de identificación nacional que en Chile llamamos "Carnet de identidad" o "carné" más informalmente... 
Le explico el propósito de mi visita (estoy preparando un post para mi blog y quiero ver esto in situ, já.)

Hace un llamada con su aparato de comunicaciones:



Pasa el aviso de quién ha llegado y desde adentro dan el OK a mi entrada. Me observa un rato y me deja pasar.
Me acuerdo del cuento de Franz Kafka "Ante la Ley".

Sigo aún por calle pavimentada y autos, aún no veo la estructura de hormigón gigante que esperaba.
¿Estoy en el lugar que se supone debía estar?

Y luego otra garita, esta luce más como una oficina. Se ve todo nuevo -de hecho esta cárcel es nueva.
Entro, huele a esa cera industrial, huele a tráfico intenso, a botas lustradas, a gente.

Hay una pared con un hoyo desde el cual los que llegamos podemos comunicarnos con los gendarmes que adentro parecen hacer trabajo de oficina. Uno se levanta, me saluda y le explico el propósito de mi visita. Solicita mi carné. Se lo entrego y abre un "locker" para guardarla, además me pregunta si llevo celular, también se lo entrego -no está permitido ingresarlos. 
Le explico que he llegado con media hora de antelación que desearía esperar afuera a que sean las 15:00, todo bien.
(mi adelanto se debe a que no sabía exactamente dónde esto estaba ni cuánto me tomaría llegar, etc.)

Afuera pasan cosas interesantes: el sol brillando arriba, doy unos pasos para salir de este pequeño edificio-entrada y noto una rampla de acceso para sillas de ruedas. Afuera hay una pareja, mayores que yo. La señora carga una bolsa transparente con bebidas (gaseosas) y el que -adivino-, es su esposo, otra bolsa con un queque "brazo de reina" en un contenedor plástico. Me aventuro a especular que visitarán a su hijo...




En Chile les llamamos "Brazo de reina" a estos.

La sorpresa sin embargo vino a mi izquierda. La calle de entrada se interna a mi lado hacia "la cárcel". Un muro de hormigón alto. Muy alto. Difícil o imposible de escalar sin cuerdas o escaleras incluso, pienso.
Y sobre el muro una pasarela para que los gendarmes puedan hacer ronda.

En Chile, por cierto, tenemos tres tipos de policías:
1. Carabineros: ellos cuidan las fronteras, están en la ciudad, uno los llama si ocurre un problema y controlan tráfico, vigilan eventos, etc.
2. Gendarmes: sólo los ves en las cárceles.
3. Policía de Investigaciones (alias PDI). Que son los que hacen investigaciones de mayor complejidad, cuentan con laboratorios y tecnología especializada. Son los menos "militarizados" de los 3. Están también en las aduanas internacionales, muchas veces trabajando codo a codo con los gendarmes argentinos. Yo podría unirme de hecho, aceptan a profesionales, pero no gracias, jé.

Bueno, para no irme en tanto detalle, adelantaremos esa media hora de espera hasta el próximo evento interesante: llega una van con vidrios polarizados, se bajan unos 3 gendarmes, uno de ellos fuertemente armado, es un fusil de guerra a mi gusto y moderno sólo lo había visto antes en videojuegos como el Halo o el Quake, já.
Supe enseguida que un reo llegaba...
En efecto se baja un -diremos- imputado con un chalequito amarillo. Joven. Me hago un poco al lado para no obstaculizar la entrada donde estaba parado.
Lo conducen y logro escuchar que viene transferido desde una ciudad cercana.

En eso llega otra pareja con pinta de padres de algún joven con cosas en las manos también. Me saludan. 

Le pregunto al señor la hora. Quedaban 15 minutos. Como estoy sin celular (ni reloj) confío en que podré estimar lo que tarde eso en pasar para entrar a las 15:00 como se me pidió.

Cuando según yo ya había pasado 15 minutos más, entro. Es correcto, justamente se levanta el gendarme que me atendió y me pregunta si hacemos la llamada. Doy el ok.
Pregunta mi nombre, informa por el teléfono que he llegado, luego me dice que viene en camino un emisario a buscarme. En eso entra una mujer, por la confianza con la que se maneja en el trámite del celular y el carnet asumo que trabaja aquí, aunque sin uniforme.
Ella alcanza a escuchar cuando me dicen que viene un emisario en camino a buscarme. En eso el gendarme también me solicita las gafas oscuras. 

La mujer ofrece conducirme, ya que ella va al mismo lado. El gendarme le agradece y me invita entonces a seguirla.

Nuevamente el guiño kafkiano donde las mujeres suelen ayudar a los apesadumbrados protagonistas (El Proceso, El Castillo, La Metamorfosis...)

No quiero perderme detalle de esta caminata, primero a mi izquierda hay derechamente una celda, pequeña, sin ventanas (sin obscuridad) y pintada de amarillo. En un lado hay pintadas unas medidas 1.50cm, 1.70, 2 metros... y así. ¿Aquí medirán a los recién ingresados? me pregunto...

Nos adentramos por pasillos sin ventanas, a mi alrededor todo es concreto o puertas de acero. No es esta la "cárcel" propiamente tal en todo caso, aquí hay oficinas. A ratos salen gendarmes de algunas puertas y saludan a mi escolta. 
Ella se maneja con soltura y claramente conoce esto de memoria.

En el piso, a los costados hay unas especies de zanjas, tienen agua. Seguramente por ahí se va el agua cuando asean.
Una amiga antes de venir me había recomendado ir formal, aquí en efecto todos llevan cabello corto e impecable presentación, esto es como un cuartel militar.

Seguimos por kafkianos interminables pasillos iluminados y pintados de amarillo.
A ratos ella me indica tomar otro camino, y de paso conversamos. 
Yo voy fascinado por lo que voy viendo, aunque lo confieso, también me siento algo nervioso.
De pronto llegamos a una larga escalera que desciende! Ahora entiendo por qué no veía la "cárcel" desde afuera: la cosa es subterránea.
Me recuerda las escaleras que descienden en la estación de metro Baquedano en la ciudad de Santiago...




Seguimos otro rato y llegamos a un pasillo con una reja y un gendarme custodiando. La abre y nos permite entrar. Ella explica quién soy y por qué vengo, él asiente. Me deja pasar.
Tras de mí la reja metálica se cierra fuerte.

Sigo avanzando por pasillos laberínticos. Ella me dice que al principio es fácil perderse...

Llegamos a otro pasillo cerrado por reja metálica. Situación igual.
Luego otr giro y llegamos a un punto donde hay una especie de oficina con gendarmes. Ella nuevamente explica mi propósito y todo bien.

Ya hemos llegado al "colegio".

Y sí, he sido convocado a una entrevista para trabajar enseñando inglés a los internos. Será un reemplazo hasta diciembre para una profesora que saldrá con maternidad.

Ahora sí veo luz de sol que se cuela por el techo. Ella me muestra la sala de profesores*
*cosa curiosa, al margen, que en Chile usamos genéricamente la palabra profesor o (profe) para lo que en Argentina llaman maestros. En Chile, un "maestro" es sinónimo de carpintero, de albañil o gásfiter (¿plomero). Si en Chile dices, recomiéndame un buen maestro, nadie pensará en mi rubro, todos te darán el número de un tipo que arregla refrigeradores o hace arreglos en tu baño...

La profesora que me ha escoltado llega al punto donde debo entrar, la oficina del director.
El me da la bienvenida, me hace pasar tras darme la mano.

Conversamos media hora. Me preguntó sobre mi experiencia con adultos, sobre cómo conozco a la profesora que reemplazaré. Se alegra de saber que llevo años enseñando adultos en la academia, que también enseño en una universidad y que de hecho esta profesora fue mi alumna en pedagogía en inglés.
Todo pinta bien, hablamos de fechas, email, y disponibilidades horarias. Yo tengo plena disponibilidad. Este trabajo es un desafío que me interesa. He enseñado inglés a niños de 4 años, a escolares de primaria, a adolescentes, a jóvenes, a universitarios, a adultos y adultos mayores pero nunca a reclusos.

Parece que la aventura comienza pronto, pero mejor esperar.




Post sin editar, gracias por leer!
:)

sábado, 6 de mayo de 2017

¿Cómo se ve la cosa?

Las manos digitan.
Los colores entre las teclas se lucen metamorfoseando en tonalidades tan distintas...

(o formas según se guste,)

Y esa pulsación me recuerda cuán vivos estamos
que "nunca más seremos más jóvenes que ahora..."


viernes, 5 de mayo de 2017

Historias de supermercado (O VIVE Y DEJA... ¿Vivir?)

Ir a un supermercado en mi ciudad puede ser interesante!
Por ejemplo he notado que en el queda a 1 cuadra de mi casa y al que tiendo a ir casi a diario por comodidad y precios, presenta un espectáculo similar siempre inevitablemente, incluso tal vez en cada caja en la que me toque ir: alguien deja un carro abandonado entre cajas LLENO de mercadería, sobretodo artículos caros y correctamente exhibidos, por ejemplo cadenas de más de 16 yoghúres colgando de los bordes del carrito de compras.



Esos carros llenos abandonados ocultan secretos, estoy seguro.
Como lo que cantaban las sirenas que atraen a la penuria a tantos marineros...





Una vez escuché o leí (da igual) que hay gente que gusta aparentar algo entonces se aseguran de ir en las horas en que desea ser vista y llena carros con costosos elementos para que se piense que está en buen pasar económico...
Pero igual este fenómeno puede explicarse de muchas otras maneras también, hoy fantaseaba sobre ellas mientras esperaba en una larga fila de la cola "pago en efectivo" ¿por qué hay gente que paga con tarjeta compras de un sólo item? retrasa todo el sistema!
Y se me venían idas como que:
-Qué tal si ese carro lo abandonó alguien que acaba de recibir una llamada de un pariente en problemas: no hay tiempo que perder en hacer una fila de 20 minutos, se abandona las compras hoy y se prioriza...
-O si alguien feliz y confiad@ llegando a la zona de cajas se da cuenta que no tiene lo que necesita para pagar todo y desea ahorrarse la vergüenza de ser visto por tantos en una escena en un súper de una ciudad pequeña decide abortar la misión de su compra...
-O por ahí alguien se da cuenta que teniendo sólo tarjetas de crédito (o débito) se metió por error a la fila de "sólo pago en efectivo"... todos tenemos días así...
-O alguien simplemente está enojado con el supermercado y desea aplacar su ira dándole trabajo inútil y tedioso a anónimos empleados malpagados del lugar en cuestión...
-O alguien medicad@ sufre cierta paranoia en medio de la fila y decide abandonar para irse a casa sin nada, puede ser, no?
-O alguien se acaba de dar cuenta que teniendo 24 años se ha metido a la fila de "tercera edad, embarazadas o personas con necesidades especiales?"


No sé, sólo pienso que "todo es relativo" como dijo el loco Einstein hace no poco tiempo, a veces lo que nos da rabia o nos molesta puede ser la solución a cierto problema que otr@ encontró...

Para pensar...



miércoles, 3 de mayo de 2017

La inteligencia artificial (I.A.)

¿Puede la inteligencia ser "artificial"? Por definición sí, pero no olvidemos que la I.A. es creada primero por humanos...

¿Es un descubrimiento o un logro? o ¿ambos? u otra cosa tal vez...

Ya hay vehículos que se conducen con esta tecnología. Se aplica además en videojuegos, donde cuando juegas contra "la computadora" ésta tiende a cometer más errores (dentro de su algoritmo) para que el humano que paga por esta entretención no abandone y sienta que puede ganar. 

Lo preocupante es que la I.A. puede "aprender". Sí, prueba, comete "errores" y luego los recuerda para programarse a sí misma y cambiar decisiones. Eso lo veo en algunos videojuegos sobretodo. Prueban el "camino más corto", si no resulta recuerdan lo que no funcionó y NO vuelven a cometer los mismos errores a diferencia de los humanos.

La máquina no se embriaga, no se evade, no pide descansos ni se sale de su programación. No sufre derrames cerebrales ni afecciones del corazón. No padece de depresión ni titubea, al igual que muchos animales, la I.A. actúa de inmediato para responder a estímulos. Pienso en el ajedrez y ahí me acuerdo de cuán rápido la I.A. elimina variables inútiles y echa mano instantáneamente a conclusiones basadas en estadísticas de miles de variables ante ciertas posiciones...

La I.A. puede ayudarnos de gran manera o también puede ser nuestra condena.
Muchas preguntas se pueden plantear...


¿Puede la I.A. mentir? Se le puede enseñar, sí.

¿Puede que haya países ya usándola para tomar decisiones que le ayuden en la bolsa? ¿Hay algoritmos que le ayudan a determinar qué conviene hacer o qué país invadir, dónde invadir, dónde meter miedo, a qué darle prioridad noticiosa, etc.?

Además, ¿Está la I.A. en las manos correctas?

Una vez vi en un programa de avances científicos futuros sobre cómo nos podría beneficiar unas tecnologías aún sólo soñadas. Decían que por ejemplo tendremos chips instalados en el inodoro. Estos recogerán info crucial como nuestros niveles de azúcar, colesterol, sodio, etc. según nuestras deposiciones y nos la enviarán al móvil o por correo en tiempo real para que tomemos medidas, además de sugerirnos dietas o soluciones basadas en datos también encontrados vía el mismísimo Google. Pero esto también significa que la I.A. es capaz de obtener estadísticas numerosas sobre la salud humana (de hecho ya se ha hecho un estudio en Nueva York, año 2015 con 700 mil personas...

¿Si la I.A. puede estudiar estadísticamente muchos síntomas de enfermedades y ayudar a prevenirlas, permitirán los grandes intereses, digamos en quimioterapias o drogas prescindibles, que esa info sea divulgada?

¿Es el problema real la I.A. o quienes la controlan, -digamos los intereses al respecto?

Si la I.A. trae la caída de beneficios a quienes lucran hasta ahora con info que no conocemos, ¿permitirán ellos que dichos estudios salgan a la luz?



martes, 2 de mayo de 2017

Calma... (al fin y al cabo somos accidentes a punto de ocurrir...)

Muchas gracias a quienes han entrado a leerme. A veces me alejo de mi querido Blog pero no por eso pienso menos en ideas...


----------           *            -------------



Había un ejercicio que consistía en concentrarse en lo que te rodea ahora mismo.

Olores, sensaciones, percepciones, colores, sonoridades, extrasensorialismos, etc...

Y sin pensar mucho aceptarlo y sobre todo

disfrutarlo tal cual es.



viernes, 28 de abril de 2017

¿La pena de muerte o la cadena perpetua?


"Entre otros temas se habló de la pena de muerte. La mayoría de los visitantes, entre los cuales hubo no pocos hombres de ciencia y periodistas, tenían al respecto una opinión negativa. Encontraban ese modo de castigo como anticuado, inservible para los estados cristianos e inmoral. Algunos opinaban que la pena de muerte debería reemplazarse en todas partes por la reclusión perpetua.
-No estoy de acuerdo -dijo el dueño de la casa-. No he probado la ejecución ni la reclusión perpetua, pero si se puede juzgar a priori, la pena de muerte, a mi juicio, es más moral y humana que la reclusión. La ejecución mata de golpe, mientras que la reclusión vitalicia lo hace lentamente. ¿Cuál de los verdugos es más humano? ¿El que lo mata a usted en pocos minutos o el que le quita la vida durante muchos años?
-Uno y otro son igualmente inmorales -observó alguien- porque persiguen el mismo propósito: quitar la vida. El Estado no es Dios. No tiene derecho a quitar algo que no podría devolver si quisiera hacerlo.
Entre los invitados se encontraba un joven jurista, de unos veinticinco años. Al preguntársele su opinión, contestó:
-Tanto la pena de muerte como la reclusión perpetua son igualmente inmorales, pero si me ofrecieran elegir entre la ejecución y la prisión, yo, naturalmente, optaría por la segunda. Vivir de alguna manera es mejor que de ninguna.
Se suscitó una animada discusión. El banquero, por aquel entonces más joven y más nervioso, de repente dio un puñetazo en la mesa y le gritó al joven jurista:
-¡No es cierto! Apuesto dos millones a que usted no aguantaría en la prisión ni cinco años.
-Si usted habla en serio -respondió el jurista- apuesto a que aguantaría no cinco sino quince años.
-¿Quince? ¡Está bien! -exclamó el banquero-. Señores, pongo dos millones.
-De acuerdo. Usted pone los millones y yo pongo mi libertad -dijo el jurista.
¡Y esta feroz y absurda apuesta fue concertada! El banquero, que entonces ni conocía la cuenta exacta de sus millones, mimado por la suerte y despreocupado, estaba entusiasmado por la apuesta. Durante la cena bromeaba a costa del jurista y le decía:
-Piénselo bien, joven, mientras no sea tarde. Para mí dos millones no son nada, pero usted se arriesga a perder los tres o cuatro mejores años de su vida. Y digo tres o cuatro porque más de eso usted no va a soportar. No olvide tampoco, desdichado, que una reclusión voluntaria resulta más penosa que la obligatoria. La idea de que en cualquier momento usted tiene derecho a salir en libertad le envenenará la existencia en su prisión. ¡Tengo lástima de usted!"

....
Así inicia el cuento "La Apuesta" (1899) del ruso Anton Chejóv.

Finalmente la apuesta se concreta y el jurista comienza a vivir su reclusión. No quiero contar el final para motivar a que lean este cuento breve y lo disfruten tanto como yo.
Sólo puedo decir que me parece una historia fascinante, con sabor casi kafkiano, pero diferente a la vez.
Y por mi parte, considero más humanitaria la cadena perpetua, mejor vivir -aunque sea en reclusión- que no vivir.