martes, 30 de mayo de 2017

Y aún sigo aquí



¿Qué sabemos de las vidas de los que nos rodean? y no hablo sólo de la familia, amigos o nuestras parejas, sino incluso de compañer@s de trabajo.

Cada uno luchando día a día por sacar a adelante sus propias vidas, la esforzada compañera que por ejemplo el pasado sábado por la mañana me hablaba de sus opciones para estudiar en el extranjero y perfeccionarse, lamentablemente no pude ayudarla mucho con una opinión que la orientara porque hace años que no me he informado sobre posibilidades de capacitación en otros países.
El otro compañero que siendo tan destacado en lo que hace mira a menos las capacitaciones: ¿para qué? ¿para seguir en los mismos trabajos que dan vuelta en la región? me di cuenta que no es demasiado ambicioso, siendo casi 15 años menor que yo ya suena como desilusionado de las expectativas que a veces el trabajo de profesor puede ofrecer. 

Me acordé de mi propia estadía en los EE.UU. de lo bien que lo pasé y cuánto aprendí, no sólo en el área pedagógica per se, sino en el gran bagaje cultural e idiomático que la estadía en un país extranjero te puede ofrecer incluso en un corto tiempo. De eso me siento agradecido, supongo nunca es suficiente y se podría volver, pero tal vez tampoco soy tan ambicioso en mi carrera.

Hoy tras salir del baño en mi casa me preguntaba por qué, ¿por qué es que algunas personas se obsesionan con subir en sus trabajos, en mejorar sus competencias, en sumar diplomas y grados, en llegar a ser quien mande a los que saben? Quien manda "a los que saben" supongo es lo más alto que se puede llegar: ser el jefe incluso de gente que ha estudiado más que tú o que en muchos aspectos está mejor preparada, pero no importa: ¿quién es el jefe?

¿Me interesa subir en mi escala jerárquica profesional? ¿Deseo tener una cómoda posición donde no tenga que esta en aula? Tengo compañeras de trabajo que cada día van dejando más la educación (entendida como carrera, no como modales...) para dedicarse a terapias de flores de Bach. Otra ha iniciado su propia micro aventura empresarial vendiendo tejidos para bebés.

Lo que sea que implique salir del aula para poder ganar lo mismo (o más) en algo que no te haga sufrir -supongo cuando uno empieza a buscar alternativas para no ejercer aquello para lo que estudiaste 5 años es porque no te está haciendo feliz.

Y está muy bien que cada uno encuentre su felicidad donde le plazca, pero si puedo hablar por mí, digo que aún no me veo fuera de un aula. Been there done that, una vez lo hice, en una universidad donde trabajé un tiempo fui ascendido a jefe de carrera y la verdad no lo disfruté. Me vi aprendiendo la burocracia de lo que implica gestionar una carrera, los problemas, las soluciones, las mediaciones, todo. Y pensé: a mí lo que me gustaba era enseñar inglés a gente. Y aprender también de todos.

Si bien no disfruto demasiado levantarme a trabajar un sábado por la mañana, cuando llego a la clase con los niños para el curso de inglés, los escucho, los observo y me acuerdo de lo bien que esta profesión me hace sentir.

Aún así me voy haciendo viejo, aún tengo la energía, la creatividad (bueno supongo eso nunca se pierde) y la complicidad que te da el por ejemplo jugar a los mismos video juegos que estos treceañeros juegan. Tal vez un día quiera descansar mis huesos tan sólo haciendo terapias de flores de Bach y convenciendo a la gente que si me pagan puedo aliviarles los males yo: un profesor.

No lo sé, nunca he tenido alma de médico, tal vez de psicólogo, pero no sé, aún no es mi momento, de hecho poca gente sabe que hace algunos años tomé el curso de Reiki (nivel 1) pero decidí no continuarlo. Tal vez lo mío no va por "sanar gente". Ni tampoco por ganar dinero rápido. Suelo decir, tanto en broma como en serio, que el dinero me importa poco, yo soy de los tipos que viste ropas hasta que se rompen o simplemente no me quedan más. Hay zapatos que tengo hace más de 10 años. Y no es que venga de una familia tan pobre, es sólo que los veo como algo accesorio. ¿Comprar ropa? tal vez una vez al año. Pero bueno, no tengo hij@s, supongo eso cambia toda la ecuación.
Ayer me daba cuenta que no tengo idea cómo distinguir unos zapatos de cuestan sobre 200 mil pesos de unos chinos que salen 19 mil. No lo sé, no miro los zapatos a la gente, pero hay quienes sí y por ello te tasan, te juzgan y se hacen una idea de quién eres. 

Tanto mi amiga que se irá pronto a Europa a perfeccionarse, como la de las terapias florales, (como también la de los lindos bordados) son mamás. Deben estar pensando que no basta con hacer lo que a uno le gusta: si eso te obliga a trabajar incluso un sábado por la mañana, cuando podrías ganar lo mismo por menos tiempo laboral y más en familia.

Sólo reflexiones de un día bastante relajado -no me puedo quejar- es que desde anoche estoy con una agresiva gripe así es que cancelé mis 2 clases del lunes. El martes veremos cómo amanezco. Esta semana me la juego por mi salud porque la próxima comienzo un nuevo e interesante desafío haciendo clases en la cárcel de la ciudad. No sólo a los hombres, también en el pabellón de mujeres. Veremos qué tan real es Orange is the new Black de Netflix, já.

Además de eso puedo contar que estuve alejado de mi blog porque desde el jueves tuve una especial visita y quería brindar toda mi atención y tiempo. <3


He podido además charlar por teléfono con mi mamá y con mi padre logré juntarme antes que viajara. Nos tomamos unas cervezas juntos, en realidad varias y hablamos de cosas que no hemos hablado en 40 años. Disfruto esas conversaciones, aunque confieso con no poca vergüenza, son algo nuevo en mi vida. Pero nunca es tarde, de hecho en la conversación de la semana pasada con mi viejo le citaba a Facundo Cabral: la vida siempre te da revancha.

La gatita Canela feliz, le compré juguetes nuevos y di en el clavo, ya la voy conociendo mejor.
Las pesadillas me dieron descanso durante el fin de semana.

Para mí compré una botella de absenta pero aún no encontré ocasión de abrirla, ah y también un nuevo mantel para mi casa y estoy orgulloso de el.
















lunes, 22 de mayo de 2017

Y una vez más harás como que me conoces muy bien...

Ahora que me llegó un tan anhelado dinero he estado comprando algunas cosas que necesitaba para la casa, como por ejemplo mantel nuevo para la mesa del living, una malla de goma para no resbalar en la tina de baño (made in China), pantuflas nuevas, individuales que hacen juego con el mantel para la mesa, un set de ducha nuevo y juguetes para la gatita Canela -la pelota con hoyos con un objeto emplumado imposible de remover adentro le ha encantado particularmente:





Aparte de estos ítems, me doy cuenta que invierto más de lo que pensaba en comida: 

Aquí llegan esos platos preparados desde España embalados en envases listos para poner en horno microondas. Son fabulosos porque tras unos minutos obtienes una exquisita "frijolada". (También llegan desde Brasil!) que sirves humeante en tu plato y tienes alimento completo y contundente a un bajo precio y sin ensuciar mucha loza, já.

Argentina me comparte aceitunas verdes de Salta o sus varios dulces, alfajores y galletas... 
Sabores de todo el mundo llegan a mi mesa cuando hay plata já.

Las cervezas de Alemania, Polonia, Bélgica y artesanales de distintos lados. 



La economía capitalista será una m*erd* pero tiene su lado de apertura que trae a la mesa cosas que ni soñé algún día probar.

Luego de saciar el estómago, pagar la renta, la cuota bancaria nro. 3 de 24, Internet, móvil, luz, gas, (el agua no me la cobran, bendición) y hasta auto-regalonearme con un tarro alto de papas fritas Pringles puedo separar otros tantos billetes para devolver pesos a amigos que me han ayudado en tiempos de necesidad.

Estoy en relativa abundancia, se puede decir, mientras dure bienvenida.

Aproveché también de adquirir el más reciente disco de los Depeche Mode (Spirit), un tarrito de Mentholatum para oler (me encanta esa cosa) y hasta unas cabritas pop corn gringas listas para preparar en microondas. 
Aún así no he gastado un céntimo en ropa. Confieso que es mi prioridad menos importante (zapatos tampoco) y es que soy de los que usa prendas hasta que se rompan o desgasten ya sin remedio. La imagen no me importa mucho como tener algo en la panza. Menos las marcas que tan fácilmente etiquetan a personas, casi uniformándolas como soldados. Sí me faltan zapatos pero les compraré cuando se me dé la gana, primaria prioridad por ahora es ir al cine. Me hablan mal de "Alien Covenant" pero vuestra opinión no frenará mi curiosidad por saberlo por cuenta propia, como debe ser.

Como sea, se mueve mi bolsillo; al mismo tiempo que he decidido mudarme al pan pita y adoptar el sanísimo té de jengibre...

Igual reconozcamos que en no pocas ocasiones la abundancia 
también

llama 

a

 austeridad...








domingo, 21 de mayo de 2017

Cuando un feriado cae domingo (Witness me pass out...)

En este último tiempo son tantas las pesadillas que tengo cada noche que ya ni siquiera me asustan,
hasta me producen un cierto interés cada vez que me acuesto...
¿qué me tocará ver y enfrentar esta noche?




miércoles, 17 de mayo de 2017

El alcohol gel (o un post sanitizado)

(He tenido abandonado mi querido blog. Gracias a quienes han posteado, leo todo, sólo que responderé más cuando me concentre en un post más dedicado, de hecho este es un borrador que tenía de anoche antes que me dé sueño y apague el compu sin haber publicado...)

Recuerdo que fue el año 2006 que por vez primera conocí estas cosas.

Y la razón por la que recuerdo el año exacto es porque vino una estadounidense a hacer su práctica profesional para ser maestra en el colegio donde yo hacía clases por ese entonces. Con ella nos hicimos amigos y como su sueño era conocer también la Argentina, me propuso la acompañe a la vecina ciudad de Río Gallegos y ella apoyaba con la plata.
Acepté y a la friendzone me fui con ella.

En el bus sacó el frasquito y se frotó las manos con el gel antes de comer el sándwich que nos dieron como merienda. Me explicó que eran para desinfectar rápidamente y sin necesidad de agua. Me pareció fabuloso. No por delicado sino porque como profesor uno está expuesto a cientos de personas al día (trabajando en un colegio sobretodo y con cursos de 30 alumnos app). Es fácil agarrarse gripes u otros.

En Chile aún no eran masivos si bien los había en farmacias, como que no prendía mucho el cuento y al menos en casa de mis padres nunca vi uno. Tampoco sentía uno la necesidad de adquirirlo. Supongo es como cuando recién salieron las botellas de agua mineral: para qué comprarla si la tienes en tu llave...

Pero cuando llegué yo a los Estados Unidos ese mismo año los vi en las farmacias y a precios muy accesibles, de bolsillo y con la promesa de que mataban el 99,9% de gérmenes (y así se salvan de que uno no los pueda demandar si se enferma igual, ese 0.1 es su respaldo legal...)

Me traje unos cuantos a Chile y al cabo de algunos años se hicieron más masivos aquí también. 
Hoy por hoy son comunes en las cajas de los supermercados o farmacias y como son cómodos transportables los puedes acarrear a todos lados. Los hay en gel y en "spray".
Una mierda pero bueno, quería hablar sobre ello en mi blog. Já.






viernes, 12 de mayo de 2017

Las antiguas citas a ciegas

Las citas a ciegas de antes eran para brav@s...
No tenías idea con quién te encontrarías, no había un Facebook que te muestre fotos, ni un Tinder, ni un Badoo, ni un Snapchat para ver. No había un Twitter para saber qué piensa esa persona.

Lo más que podías esperar era info que te llegara por alguien más.

Yo tuve varias citas a ciegas en los 90's y antes del 2010. Era fascinante. Pasaba de todo, podías congeniar tan vagamente que nunca más había una segunda salida, o bien, terminabas en una misma noche en la cama. O a veces también terminabas de novi@ con alguien por años...

Había adrenalina. Valor y sobretodo seguridad en sí mismo: Te exponías a alguien desconocida que te juzgaría a la primera impresión. Si lo físico no acompañaba, se revelaban las otras cualidades, aunque claro, todo dependía de lo que uno busque. Había para todos los gustos.
Incluso antes de Internet y cosas como chats (IRC) era, en mi caso, a veces sólo discar un número telefónico al azar con la esperanza que conteste una mujer. Luego de conversar y entablar amistad -alguna vez funcionó!- se daba la salida...

O a veces eran cartas secretas, anónimas, en papel.

Leía hace poco que los que conocimos el mundo antes de Internet NO extrañamos la vida antes de ella, pero no sé, había cosas que sí tenían otro gustillo; 

los desafíos enseñan..



jueves, 11 de mayo de 2017

La "Win Win situation." (Escribiendo con una hermosa luna llena)

No lo pongo en inglés por "siútico", "snob" ni "nuevo rico agrandado". Es sólo que me parece no tenemos naturalmente en Español una traducción que signifique lo mismo; hay cosas similares pero... no sé.

En inglés esa frase tiene dos significados, uno literal:

"la situación gana gana"

Que suena algo artificial, ¿no?

O adaptarla a algo así como "La situación donde todos ganan."

En la vida una debería orientarse a lograr aquello.

Cuando todos ganamos, todos gozamos, 
disfrutamos y nos sentimos bien.

Cuando sólo una parte gana... ok: se puede sentir bien pero hay un costo, que puede ser la venganza del "derrotado" (a mi gusto de las derrotas se aprende, aunque eso lo dijo uno que ganó) o bien, el sentirse que uno no es merecedor de lo que consiguió mientras otro ha tenido que renunciar a cosas o perderlas...

No sé, a mí me parece que lo óptimo en la vida es cuando yo gano pero vos también. 

Estoy contento porque gané una vaca que necesitaba, pero tú también lo estás porque conseguiste verduras y semillas para meses a cambio -por dar sólo un ejemplo improvisado de la cuestión. Ambos sentimos que fue un negocio justo, ambos sentimos que los dos ganamos y eso da ganas de volver a hacer tratos donde todos ganen.

Me gusta pensar que esto va más allá de lo material, que quizá a eso deberían apuntar las relaciones humanas como regla básica: cómo conseguir lo que quiero pero que la otra persona también se sienta bien, con la sensación de que así como me ayuda, se ayuda a sí mism@... 

Confieso que digo esta frase muy a menudo. 

¿Por qué aplastar a un rival cuando puedes conseguir lo que quieras sin pelearlo, sino obteniéndolo por las buenas y más encima otorgando algo a cambio que deje a la contra-parte con la certeza de que ambos ganaron equitativamente?
Y, la "wuín wuín sitiuéishon" es noble, convengamos...










miércoles, 10 de mayo de 2017

A la cárcel

Fui citado a presentarme a las 15:00 hrs.
En el camino no podía dejar de pensar en que justo hasta hace unos pocos días había estado escribiendo sobre cárcel (el post  llamado "1984")
Bien, nunca antes había ido, pero logré encontrarla gracias a Google maps, la cosa está algo retirada del centro de la ciudad digamos.

De cerca no impresiona tanto porque está como en un "hoyo". Uno entra "desde arriba". 
Quizá algo simbólico para representar de que cuando llegas a esto es porque definitivamente descendiste.

Entro por el estacionamiento. Ahora empieza una reja metálica y un acceso con una garita y un guardia con el uniforme de los gendarmes chilenos:




Sale a atajarme. Me pide la tarjeta de identificación nacional que en Chile llamamos "Carnet de identidad" o "carné" más informalmente... 
Le explico el propósito de mi visita (estoy preparando un post para mi blog y quiero ver esto in situ, já.)

Hace un llamada con su aparato de comunicaciones:



Pasa el aviso de quién ha llegado y desde adentro dan el OK a mi entrada. Me observa un rato y me deja pasar.
Me acuerdo del cuento de Franz Kafka "Ante la Ley".

Sigo aún por calle pavimentada y autos, aún no veo la estructura de hormigón gigante que esperaba.
¿Estoy en el lugar que se supone debía estar?

Y luego otra garita, esta luce más como una oficina. Se ve todo nuevo -de hecho esta cárcel es nueva.
Entro, huele a esa cera industrial, huele a tráfico intenso, a botas lustradas, a gente.

Hay una pared con un hoyo desde el cual los que llegamos podemos comunicarnos con los gendarmes que adentro parecen hacer trabajo de oficina. Uno se levanta, me saluda y le explico el propósito de mi visita. Solicita mi carné. Se lo entrego y abre un "locker" para guardarla, además me pregunta si llevo celular, también se lo entrego -no está permitido ingresarlos. 
Le explico que he llegado con media hora de antelación que desearía esperar afuera a que sean las 15:00, todo bien.
(mi adelanto se debe a que no sabía exactamente dónde esto estaba ni cuánto me tomaría llegar, etc.)

Afuera pasan cosas interesantes: el sol brillando arriba, doy unos pasos para salir de este pequeño edificio-entrada y noto una rampla de acceso para sillas de ruedas. Afuera hay una pareja, mayores que yo. La señora carga una bolsa transparente con bebidas (gaseosas) y el que -adivino-, es su esposo, otra bolsa con un queque "brazo de reina" en un contenedor plástico. Me aventuro a especular que visitarán a su hijo...




En Chile les llamamos "Brazo de reina" a estos.

La sorpresa sin embargo vino a mi izquierda. La calle de entrada se interna a mi lado hacia "la cárcel". Un muro de hormigón alto. Muy alto. Difícil o imposible de escalar sin cuerdas o escaleras incluso, pienso.
Y sobre el muro una pasarela para que los gendarmes puedan hacer ronda.

En Chile, por cierto, tenemos tres tipos de policías:
1. Carabineros: ellos cuidan las fronteras, están en la ciudad, uno los llama si ocurre un problema y controlan tráfico, vigilan eventos, etc.
2. Gendarmes: sólo los ves en las cárceles.
3. Policía de Investigaciones (alias PDI). Que son los que hacen investigaciones de mayor complejidad, cuentan con laboratorios y tecnología especializada. Son los menos "militarizados" de los 3. Están también en las aduanas internacionales, muchas veces trabajando codo a codo con los gendarmes argentinos. Yo podría unirme de hecho, aceptan a profesionales, pero no gracias, jé.

Bueno, para no irme en tanto detalle, adelantaremos esa media hora de espera hasta el próximo evento interesante: llega una van con vidrios polarizados, se bajan unos 3 gendarmes, uno de ellos fuertemente armado, es un fusil de guerra a mi gusto y moderno sólo lo había visto antes en videojuegos como el Halo o el Quake, já.
Supe enseguida que un reo llegaba...
En efecto se baja un -diremos- imputado con un chalequito amarillo. Joven. Me hago un poco al lado para no obstaculizar la entrada donde estaba parado.
Lo conducen y logro escuchar que viene transferido desde una ciudad cercana.

En eso llega otra pareja con pinta de padres de algún joven con cosas en las manos también. Me saludan. 

Le pregunto al señor la hora. Quedaban 15 minutos. Como estoy sin celular (ni reloj) confío en que podré estimar lo que tarde eso en pasar para entrar a las 15:00 como se me pidió.

Cuando según yo ya había pasado 15 minutos más, entro. Es correcto, justamente se levanta el gendarme que me atendió y me pregunta si hacemos la llamada. Doy el ok.
Pregunta mi nombre, informa por el teléfono que he llegado, luego me dice que viene en camino un emisario a buscarme. En eso entra una mujer, por la confianza con la que se maneja en el trámite del celular y el carnet asumo que trabaja aquí, aunque sin uniforme.
Ella alcanza a escuchar cuando me dicen que viene un emisario en camino a buscarme. En eso el gendarme también me solicita las gafas oscuras. 

La mujer ofrece conducirme, ya que ella va al mismo lado. El gendarme le agradece y me invita entonces a seguirla.

Nuevamente el guiño kafkiano donde las mujeres suelen ayudar a los apesadumbrados protagonistas (El Proceso, El Castillo, La Metamorfosis...)

No quiero perderme detalle de esta caminata, primero a mi izquierda hay derechamente una celda, pequeña, sin ventanas (sin obscuridad) y pintada de amarillo. En un lado hay pintadas unas medidas 1.50cm, 1.70, 2 metros... y así. ¿Aquí medirán a los recién ingresados? me pregunto...

Nos adentramos por pasillos sin ventanas, a mi alrededor todo es concreto o puertas de acero. No es esta la "cárcel" propiamente tal en todo caso, aquí hay oficinas. A ratos salen gendarmes de algunas puertas y saludan a mi escolta. 
Ella se maneja con soltura y claramente conoce esto de memoria.

En el piso, a los costados hay unas especies de zanjas, tienen agua. Seguramente por ahí se va el agua cuando asean.
Una amiga antes de venir me había recomendado ir formal, aquí en efecto todos llevan cabello corto e impecable presentación, esto es como un cuartel militar.

Seguimos por kafkianos interminables pasillos iluminados y pintados de amarillo.
A ratos ella me indica tomar otro camino, y de paso conversamos. 
Yo voy fascinado por lo que voy viendo, aunque lo confieso, también me siento algo nervioso.
De pronto llegamos a una larga escalera que desciende! Ahora entiendo por qué no veía la "cárcel" desde afuera: la cosa es subterránea.
Me recuerda las escaleras que descienden en la estación de metro Baquedano en la ciudad de Santiago...




Seguimos otro rato y llegamos a un pasillo con una reja y un gendarme custodiando. La abre y nos permite entrar. Ella explica quién soy y por qué vengo, él asiente. Me deja pasar.
Tras de mí la reja metálica se cierra fuerte.

Sigo avanzando por pasillos laberínticos. Ella me dice que al principio es fácil perderse...

Llegamos a otro pasillo cerrado por reja metálica. Situación igual.
Luego otr giro y llegamos a un punto donde hay una especie de oficina con gendarmes. Ella nuevamente explica mi propósito y todo bien.

Ya hemos llegado al "colegio".

Y sí, he sido convocado a una entrevista para trabajar enseñando inglés a los internos. Será un reemplazo hasta diciembre para una profesora que saldrá con maternidad.

Ahora sí veo luz de sol que se cuela por el techo. Ella me muestra la sala de profesores*
*cosa curiosa, al margen, que en Chile usamos genéricamente la palabra profesor o (profe) para lo que en Argentina llaman maestros. En Chile, un "maestro" es sinónimo de carpintero, de albañil o gásfiter (¿plomero). Si en Chile dices, recomiéndame un buen maestro, nadie pensará en mi rubro, todos te darán el número de un tipo que arregla refrigeradores o hace arreglos en tu baño...

La profesora que me ha escoltado llega al punto donde debo entrar, la oficina del director.
El me da la bienvenida, me hace pasar tras darme la mano.

Conversamos media hora. Me preguntó sobre mi experiencia con adultos, sobre cómo conozco a la profesora que reemplazaré. Se alegra de saber que llevo años enseñando adultos en la academia, que también enseño en una universidad y que de hecho esta profesora fue mi alumna en pedagogía en inglés.
Todo pinta bien, hablamos de fechas, email, y disponibilidades horarias. Yo tengo plena disponibilidad. Este trabajo es un desafío que me interesa. He enseñado inglés a niños de 4 años, a escolares de primaria, a adolescentes, a jóvenes, a universitarios, a adultos y adultos mayores pero nunca a reclusos.

Parece que la aventura comienza pronto, pero mejor esperar.




Post sin editar, gracias por leer!
:)

sábado, 6 de mayo de 2017

¿Cómo se ve la cosa?

Las manos digitan.
Los colores entre las teclas se lucen metamorfoseando en tonalidades tan distintas...

(o formas según se guste,)

Y esa pulsación me recuerda cuán vivos estamos
que "nunca más seremos más jóvenes que ahora..."


viernes, 5 de mayo de 2017

Historias de supermercado (O VIVE Y DEJA... ¿Vivir?)

Ir a un supermercado en mi ciudad puede ser interesante!
Por ejemplo he notado que en el queda a 1 cuadra de mi casa y al que tiendo a ir casi a diario por comodidad y precios, presenta un espectáculo similar siempre inevitablemente, incluso tal vez en cada caja en la que me toque ir: alguien deja un carro abandonado entre cajas LLENO de mercadería, sobretodo artículos caros y correctamente exhibidos, por ejemplo cadenas de más de 16 yoghúres colgando de los bordes del carrito de compras.



Esos carros llenos abandonados ocultan secretos, estoy seguro.
Como lo que cantaban las sirenas que atraen a la penuria a tantos marineros...





Una vez escuché o leí (da igual) que hay gente que gusta aparentar algo entonces se aseguran de ir en las horas en que desea ser vista y llena carros con costosos elementos para que se piense que está en buen pasar económico...
Pero igual este fenómeno puede explicarse de muchas otras maneras también, hoy fantaseaba sobre ellas mientras esperaba en una larga fila de la cola "pago en efectivo" ¿por qué hay gente que paga con tarjeta compras de un sólo item? retrasa todo el sistema!
Y se me venían idas como que:
-Qué tal si ese carro lo abandonó alguien que acaba de recibir una llamada de un pariente en problemas: no hay tiempo que perder en hacer una fila de 20 minutos, se abandona las compras hoy y se prioriza...
-O si alguien feliz y confiad@ llegando a la zona de cajas se da cuenta que no tiene lo que necesita para pagar todo y desea ahorrarse la vergüenza de ser visto por tantos en una escena en un súper de una ciudad pequeña decide abortar la misión de su compra...
-O por ahí alguien se da cuenta que teniendo sólo tarjetas de crédito (o débito) se metió por error a la fila de "sólo pago en efectivo"... todos tenemos días así...
-O alguien simplemente está enojado con el supermercado y desea aplacar su ira dándole trabajo inútil y tedioso a anónimos empleados malpagados del lugar en cuestión...
-O alguien medicad@ sufre cierta paranoia en medio de la fila y decide abandonar para irse a casa sin nada, puede ser, no?
-O alguien se acaba de dar cuenta que teniendo 24 años se ha metido a la fila de "tercera edad, embarazadas o personas con necesidades especiales?"


No sé, sólo pienso que "todo es relativo" como dijo el loco Einstein hace no poco tiempo, a veces lo que nos da rabia o nos molesta puede ser la solución a cierto problema que otr@ encontró...

Para pensar...



miércoles, 3 de mayo de 2017

La inteligencia artificial (I.A.)

¿Puede la inteligencia ser "artificial"? Por definición sí, pero no olvidemos que la I.A. es creada primero por humanos...

¿Es un descubrimiento o un logro? o ¿ambos? u otra cosa tal vez...

Ya hay vehículos que se conducen con esta tecnología. Se aplica además en videojuegos, donde cuando juegas contra "la computadora" ésta tiende a cometer más errores (dentro de su algoritmo) para que el humano que paga por esta entretención no abandone y sienta que puede ganar. 

Lo preocupante es que la I.A. puede "aprender". Sí, prueba, comete "errores" y luego los recuerda para programarse a sí misma y cambiar decisiones. Eso lo veo en algunos videojuegos sobretodo. Prueban el "camino más corto", si no resulta recuerdan lo que no funcionó y NO vuelven a cometer los mismos errores a diferencia de los humanos.

La máquina no se embriaga, no se evade, no pide descansos ni se sale de su programación. No sufre derrames cerebrales ni afecciones del corazón. No padece de depresión ni titubea, al igual que muchos animales, la I.A. actúa de inmediato para responder a estímulos. Pienso en el ajedrez y ahí me acuerdo de cuán rápido la I.A. elimina variables inútiles y echa mano instantáneamente a conclusiones basadas en estadísticas de miles de variables ante ciertas posiciones...

La I.A. puede ayudarnos de gran manera o también puede ser nuestra condena.
Muchas preguntas se pueden plantear...


¿Puede la I.A. mentir? Se le puede enseñar, sí.

¿Puede que haya países ya usándola para tomar decisiones que le ayuden en la bolsa? ¿Hay algoritmos que le ayudan a determinar qué conviene hacer o qué país invadir, dónde invadir, dónde meter miedo, a qué darle prioridad noticiosa, etc.?

Además, ¿Está la I.A. en las manos correctas?

Una vez vi en un programa de avances científicos futuros sobre cómo nos podría beneficiar unas tecnologías aún sólo soñadas. Decían que por ejemplo tendremos chips instalados en el inodoro. Estos recogerán info crucial como nuestros niveles de azúcar, colesterol, sodio, etc. según nuestras deposiciones y nos la enviarán al móvil o por correo en tiempo real para que tomemos medidas, además de sugerirnos dietas o soluciones basadas en datos también encontrados vía el mismísimo Google. Pero esto también significa que la I.A. es capaz de obtener estadísticas numerosas sobre la salud humana (de hecho ya se ha hecho un estudio en Nueva York, año 2015 con 700 mil personas...

¿Si la I.A. puede estudiar estadísticamente muchos síntomas de enfermedades y ayudar a prevenirlas, permitirán los grandes intereses, digamos en quimioterapias o drogas prescindibles, que esa info sea divulgada?

¿Es el problema real la I.A. o quienes la controlan, -digamos los intereses al respecto?

Si la I.A. trae la caída de beneficios a quienes lucran hasta ahora con info que no conocemos, ¿permitirán ellos que dichos estudios salgan a la luz?



martes, 2 de mayo de 2017

Calma... (al fin y al cabo somos accidentes a punto de ocurrir...)

Muchas gracias a quienes han entrado a leerme. A veces me alejo de mi querido Blog pero no por eso pienso menos en ideas...


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Había un ejercicio que consistía en concentrarse en lo que te rodea ahora mismo.

Olores, sensaciones, percepciones, colores, sonoridades, extrasensorialismos, etc...

Y sin pensar mucho aceptarlo y sobre todo

disfrutarlo tal cual es.