lunes, 13 de junio de 2016

Mi gata salvó mi vida, de nuevo.

Hoy recibí noticias inesperadas.
Vendría un tasador para tomar algunas fotos a la casa que arriendo. Los dueños aparentemente están asegurando la suya y esta. 
Todo mal porque anoche tuve una visita y hubo mambo hasta tarde y la casa estaba dramáticamente desordenada. 

Me tuve que levantar antes de lo normal para poder encargarme de ocultar las cosas más incómodas :)
y no alcancé a hacer mucho cuando golpearon a la puerta.

Salí con mi mejor cara a abrir, confiaba en que sólo llegaría el tasador, pero no, también vino con la persona dueña de esta casa. Me disculpé por el desorden explicando que justo los domingos hago aseo y ordeno :P
Por suerte el tasador se puso a tomar fotos y en eso llegó mi gata al living. Cosa extraña porque no suele acercarse si hay extraños de buenas a primeras, y menos dos! Funcionó, la dueña de la casa (con quien por cierto tengo excelente trato) vio a la gatita y le gustó. La Canelita (mi gata) se mostró mimosa y durante esos segundos la atención giró en torno a la minina y no la casa. En eso llegó el tasador de la pieza, todo ok (creo que no tomó más de 3 fotos) y se fueron.

Mi gata me salvó la vida.



2 comentarios:

  1. Lo que contás podría ser interesante para una ficción, un corto de cine, en que alguna escena la cámara sería el punto de vista de tu gata. O una historieta en que terminaría con vos diciendo a la gata: Me salvaste la vida. Y tu gata con un globo de pensamiento: -No sería la primera vez.
    Y aquello que mencionas como mambo sería lo que creo leer entre líneas.
    Muy bien contado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Tienes buen ojo master, muchas gracias por tus palabras :)

    ResponderEliminar

Gracias por leer y comentar!