miércoles, 23 de mayo de 2018

No sé por qué.

De la isla al continente.

En las polinésicas vivía ella,
carismática,
cautelosa pero honesta,
sincera y misteriosa,


El, en la metrópoli del país extranjero,
a pesar de las diferencias y remotas posibilidades que estas almas se conocieran,
no hubo frontera que separara lo sentido por ellos
Se juntaron. Se enamoraron, vivieron.

Pasó el tiempo.

Formaron una linda relación de la que incluso nació bebé.

Pronto terminaron.


La cosa fue en paz, hubo distancia y olvido.

Hasta que un día se hallaron en una playa un verano de sol por azar,

él ya no era nada para ella,
ella ya no era nada para él
no recordaban por qué fue que decidieron no seguir de la mano
eligiendo, en cambio

el camino solitario.

Fin.


3 comentarios:

  1. Historias de la vida real...el amor no es eterno....siempre termina....Saludos

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  2. Podría pasar, es una posibilidad dentro del amor por qué no...

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  3. Woody Allen puede patrocinar también esta entrada. nos está alcanzando el invierno por estos lares, que todas las historias van así, de lo que puede realmente suceder.
    A destiempo.
    Me gustó el texto.

    Abrazo!

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