domingo, 24 de septiembre de 2017

Madrugada de Domingo 24 - Luna en Escorpión (In-ten-si-dad)

Mi mamá ha estado todo el día presente en mi sentir y mis pensamientos.
Desde que me levanté hasta que me fuí a dormir una siesta tras volver del hospital.

Tuve una pesadilla, desperté.
La gata Canela junto a mi almohada y la luz encendida del living me indicó que estaba despertando de una mera siesta y no una alarma para ir a trabajar.

Cuando se duerme poco -ahora todo tiene sentido...
y los lapsos de sueño real son breves pasa que uno despierta y no está seguro si debe ir a trabajar, está atrasado o es sólo un día/tiempo de descanso.
Cuando compruebo que es mi día libre vuelvo a dormir rápido y profundamente.

Fui con mi hermana mayor y papá a ver a mi mamá hoy.
En su cáncer etapa IV ya con dolores sabe bien lo que se viene y según sus palabras, no le interesa que la sanen pero que le calmen el dolor, que es mucho.
Afectados están el estómago, cólon, pulmones e hígado. Delgada, casi sin energías la encontré hoy comiendo de una especie de té con jalea y chuño. Alimento insípido pero creo, bien nutritivo, además de estar conectada al "flaco", un fierro con rueditas del que cuelgan los dos sendos paquetes de suero.
Una máquina que regula la bajada de las gotas, con un ruido constante, monótono,
como toda máquina.
Un número que subía desde 490 (cuando llegué) al 700 cuando me levanté para ceder mi puesto a alguien más cerca de la cama.
Mi madre tomó agua,
nos escuchó,
realmente estaba mejor.

"Sin dolores"- confesó.


He llorado bastante.
De hecho hoy 4 personas bondadosas me invitaron a compartir o a el panorama que yo decidiera, y tuve la magra decisión de agradecerles pero tener que decir que no.
Cada hora y día en estos momentos es valioso para mi Mamá, supongo para todos nosotros. Quiero estar enfocado en esto al máximo.
quienes te quieren no se van, están ahí (hoy más gracias a Internet y aplicaciones móviles varias) pero cuando alguien de la familia está en peligro, creo que todos entienden dónde van las prioridades.

Tengo una Mamá muy fuerte,
Y escribir es una buena terapia cuando vives solo.
  Bueno no solo, con mi gran gatita Canela.




2 comentarios:

  1. pongo las barbas en remojo, tengo mis viejos ancianos: No soy tal vez la hija que hubieran querido, pero me identifico totalmente con tu momento de dolor. Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
  2. Fuerza
    Abrazo grande amigo!!!

    ResponderEliminar

Gracias por leer y comentar!