sábado, 9 de septiembre de 2017

Premio-Amor-Pelea

Ayer fue la premiación del concurso de microcuentos donde uno de mis cuentos fue elegido dentro de los 5 mejores (mención honrosa) así es que fui convocado.
Invité a mi padre y un amigo. Mi madre por su estado de salud quedó en casa y mi hermana acompañándola.
La ceremonia estuvo buena y breve, al grano. Una actriz iba leyendo cada uno de los 5 cuentos finalistas mientras una banda musicalizaba la narración y una dibujante hacía una escena del cuento en vivo con una cámara apuntando a sus manos y la hoja donde trabajaba.
Luego nos hicieron pasar a los cinco finalistas para recibir los premios: 10 copias del libro, agenditas donde la portada es mi cuento (cada uno recibió unas con el suyo), magnetos para el refrigerador (heladera) con tu cuento y los otros ganadores y un lindo cuadro con vidrio con tu cuento. El premio en dinero se entregará la otra semana.
Mi papá tomó muchas fotos y grabó videos. Nos fuimos los tres después a tomar unas cervezas y conversar de la vida porque el papá de este buen amigo que me acompañó era amigo de mi padre antes de que falleciera por motivos de salud.

Luego a mi casa donde estaba mi novia porque lamentablemente el horario de su viaje no le daba tiempo para alcanzar a acompañarme pero bien, conoce la casa y le dejo llaves y bueno, es mi pareja.
Nos fuimos a celebrar al centro a otro local. Fue lo que se llama
un día
redondito!


Hoy lamentablemente me tocaba ir a clases en la tarde a la cárcel. Mi novia fue comprensiva, bueno sabíamos esto desde antes que llegara, pero ella no se hace problema, aprovechó la tarde para ir a comprar unos té y otras cosas importadas que llegan aquí a la zona franca y que la gente que visita esta ciudad suele comprar.

Sin embargo en la cárcel ocurrió hoy algo potente.
Estaba en clases, a 5 minutos que toque recreo (17:20) por lo que estábamos conversando con los chicos (5 en mi clase) - esa costumbre de decirle "chicos" a los alumnos, pero bueno, estos promedian los 23 años así que aplica igual.
De repente alguien golpea la puerta con fuerza. De inmediato pensé "allanamiento". Lo viví el mes pasado y fue más o menos así. Los alumnos se levantaron preocupados también y abrimos la puerta para mirar. Por fuera pasó corriendo el gendarme que está a cargo de las 5 salitas que componen el colegio. Por radio pidió refuerzos y se metió a la sala de computación desde donde salían gritos y se escuchaba ruido de cosas pesadas golpeando muebles.
Una pelea.
Se había desatado una pelea entre dos que requirió de los refuerzos de unos 10 gendarmes para separarlos. A nosotros nos ordenaron cerrar la puerta y alejarnos de la ventanilla que tiene.
Luego uno de los gendarmes se acercó a informarnos que debían salir todos rápido.
Cerré mi notebook (les estaba poniendo música mientras charlábamos). Al salir vi a todos los alumnos de los cursos contra la pared y brazos atrás o en la nuca, la verdad no recuerdo, sucedió todo rápido y debíamos salir rápido del sector. Los gendarmes los custodiaban.
En eso me uno a los demás profesores y me entero de los pormenores. La pelea se desató en la clase de matemática, la profesora aún nerviosa por la experiencia vivida nos contó que estaba de espaldas escribiendo en la pizarra cuando sintió los insultos, los ruidos y al girarse la pelea ya había comenzado. Siguiendo el protocolo que se nos enseñó salió rápidamente de la sala para avisar al gendarme y bueno, el resto ya lo conté.
Nos agrupamos todos en la "zona segura" donde el director nos indicó que debíamos subir al casino de oficiales. A la profesora la llevaron a una oficina para que preste declaraciones.
En eso vimos que trasladaban a los protagonistas de la pelea esposados. Uno de ellos parece se llevó la peor parte pero el otro traía su camisa rota.
En el casino el director nos señaló que ambos no asistirían más al colegio y nos contó que estos hechos eran muy aislados, que en general había una suerte de acuerdo tácito que cualquier problema los internos los arreglaban en sus módulos y no en el colegio, pero estos vienen del norte (valparaíso), y allá -por ser urbe mucho más grande que esta- las cárceles son diferentes, la realidad es más cruda.
Y me encuentro suspirando y repitiendo,
la vida es tan corta...




3 comentarios:

  1. lo amable y lo cruel de la vida en un solo post. Sacale foto a los regalos y bebete un buen vino a la salud de tu blog, con el dinero.

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  2. Uff al final del día podrías decir aquello de ringo del Atardecer de un día agitado.
    ¡Qué experiencias tan ricas igualmente estás viviendo al realizar eso! No creo que haya otro blogger que pueda contar algo así

    Abrazo!
    Ah, y felicitaciones por la premiación

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  3. uf!
    que loable lo tuyo.
    eso de trabajar en las cárceles, y además enseñando, para rehabilitar...
    las felicitaciones.
    más por lo que hacés que por el premio.
    pero por el premioo también.

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Gracias por leer y comentar!