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jueves, 29 de septiembre de 2016

Cuando todo va bien

Cuando todo va bien fluye el agua,
corre el río,
cierra el frío
Sana vida,
escurre esencia olvida dolencia y expulsa violencia
Cuando todo va bien,
-que es cuando uno eliqe que sea así, convengamos- se le abren las aguas a Moisés, el tipo ese que tuvo fe como un granito de mostaza mueve montañas 
y en algún lugar mi madre sonríe de la manera en que el sol me lava la cara.

Cuando todo va bien se ayuda,
cuando todo va bien se nota,
cuando todo va bien, sé es
cuando todo va bien, sé
cuando todo va bien,
cuando todo va,
CuAnDo TodO.







miércoles, 28 de septiembre de 2016

Afeitar la cara o no

Desde mis últimos años en la universidad que decidí dejarme una barbita tipo candado. Esa que incluye bigotes, se une en bajada por las comisuras de los labios y se cierra cubriendo la pera y área bajo la boca.
A veces trato de hacerla más simétrica, otras veces recorto los bordes y dejo sólo los bigotes y una angosta franja que baja (a lo Pedro de Valdivia, el conquistador español), pero siempre mantengo algo de vello ahí cerca de la boca.

Cada muchos años o algo así me da por afeitarla. Me siento extraño, no me reconozco y en menos de una semana vuelvo a dejarla crecer.

Sin embargo el sábado decidí además de cortar mi cabello, afeitarme toda la cara. Como han sido años de llevar esa barbita se descubrió piel más clara que la del resto de la cara, casi gris. Y por supuesto pica (aún).
En las primeras horas salieron además algunas manchitas en la piel rojizas, como irritaciones y por supuesto me corté un poco en la zona derecha de la cara. Como soy diestro supongo es donde más fuerza ejercí.

Las personas que me ven en el trabajo me hacen notar el cambio y bromeo con que soy el hermano de mí mismo. Me han dicho que va bien, que me veo más serio, que me quité años de encima y los menos, que me veía mejor con barba. Lo concreto es que me acomoda no afeitarme (menos trabajo por la mañana) pero me está gustando esto de la cara despejada, me siento más "auténtico", como si la barbita (sea como sea) inevitablemente oculte un poco el rostro, como una especie de máscara que adorna, que tapa, que cubre, que protege...

Y eso es precisamente lo interesante, justo cuando en mi vida las cosas más difíciles andan, decido quitarme la poca "protección" que sentía en mi cara y admito que incluso el andar afuera ahora es diferente, se siente un poco más de frío cuando uno se afeita toda la cara tras años de barbita, sientes la brisa y ratos en las clases me encuentro llevando mis manos para frotarme ese vello ahora fantasma...

Me presento frente a las clases casi "desnudo" en alguna forma, tal cual soy, tal cual vine al mundo. Reconozco que me parezco mucho más a mi padre. También noto que mi mirada y labios se destacan más.
Y me siento más en el ahora.



viernes, 23 de septiembre de 2016

Hoy fui a cortarme el cabello

Fue un día tranquilo.
Mi cabello estaba ya largo y con el viento que siempre hay aquí me tapaba la vista y además me hacía llegar a clases con un enredo en la cabeza já. Y bueno, no me gusta largo atrás, choca con todo lo que te pongas que tenga cuello.

Y eso que soy medio tradicional con mis cortes, pero estuvo bien.
Mi peluquera vive a menos de un minuto de mi casa caminando, en la misma cuadra. Es una suerte, además cobra barato.
La señora me había dado hora para hoy entre 19 y 20. Todo bien, llegué y no había nadie más.

Apenas entré noté el exquisito aroma que había en el ambiente, era olor a perfume, de mujer y no era de mi peluquera.
Ella me contó que recién se había ido una clienta.

Pensé en esa clienta anónima, que vino no sólo perfumada sino además a trabajar su cabello.
Más, llegué tarde.


Pero no tarde para mi corte de cabello.
La peluquera procedió a proteger mis ropas con los delantales de costumbre,
me preguntó si aún viví a ahí mismo. No me ha visto ultimamente por la calle, pensé.
Pero no, me enteré que hace sólo unas 3 semanas fue operada, algo serio.
De hecho me explicaba que estaba atendiendo poca gente por recomendación del doctor, para no hacer fuerzas ni actividad física. Me sentí privilegiado, de hecho hizo un excelente trabajo.

Luego un poco de noticias del barrio, que hubo un incendio cerca, que el super, etc.
Tras esos 5 minutos iniciales se concentró en el trabajo. Y yo en mis pensamientos, con la cabeza baja para que ella trabaje mejor mi nuca -punto de especial interés mío en cortar...

Siguió el corte, la radio sintonizada en éxitos románticos de los años 60's y 70's, nada mal.
El tiempo pasó volando, mucho cabello en el suelo, bromeamos con la imposibilidad de "reciclar" eso. Tras pagar el módico precio me despedí.
Salí sintiendo frío en mi cabeza, 
pero a la vez disfrutando el sentirme más liviano.




jueves, 22 de septiembre de 2016

Una distancia que no distancia...

Llegó la Internet y nos cambió la vida,
sobre todo a los que crecimos hasta la adolescencia que fue cuando irrumpió (como el Grunge!)
Pero también trajo cosas fascinantes
como conocer a otra persona "virtualmente", luego juntarte con ella y vivir esa magia que supongo antes sólo se comparaba a una cita "a ciegas" concertada ya fuera por carta (de papel) o una afortunada llamada telefónica.

Esta Internet nos tiene en tiempo real viendo fotos de la otra persona, conversando con ella, escuchado sobre su pasión, sus temores, su vida en general 
y conectamos 
y luego,

pues luego escuchas canciones como estas, (del poco conocido cantautor chileno Alexis Venegas) puede sonar cursi pero en ciertos momentos de tu vida uno conecta con ciertas canciones por diversas razones...

Un Click de Amor -por  Alexis Venegas.

martes, 20 de septiembre de 2016

Tranquilidad

Con esta canción, que siempre me hace evocar gratas sensaciones de paz, tranquilidad, silencio y calma...


Es la noche que antecede a lo que será un extraño martes, extraño al menos en Chile porque el domingo era nuestro día de independencia con su correspondiente celebración.
Fue una pena que cayera domingo pero al menos ganamos un lunes feriado (el día siguiente siempre es feriado aquí).
Mucha gente salió a bailar, a comer, a beber. Yo no soy de ir a bailar pero sí tuve un mo-vi-do fin de semana, por eso no anduve en el blog.
Muy bien en todo caso, mucho bien. Sólo queda la tranquilidad.