Al ser profe jefe de un 5to básico, donde mis querid@s peques tienen entre 10 y 11 años, una de las tareas más difíciles es asignarles puesto en la sala de clases. (en Chile no decimos "el salón", es una sala, en femenino.
Más, debo reconocer que con los meses se va haciendo más fácil. Antes me tomaba varias noches el ejercicio. Ahora me he atrevido a sacar la disposición para lo que se viene en un sólo día. El punto es que busco que queden cerca de gente que les respete, que estén protegidos -en la medida de lo posible- y que no se descontrolen. De ahí vienen secundariamente los criterios que me han solicitado explícitamente un par de apoderadas "que mi hijo se siente en tal lugar por favor y alejado de tal o cual porque... etc."
Okay.
Se hace lo que se puede, pero no es tan importante la cosa yo creo, a quién no le tocó cuando chico sentarse al lado de cerdos y princesits por igual y la vida irá igual a donde debe ir con nosotros,
Mi padre, jubilado del ejército hace ya varias décadas desfiló la mañana del 18 con motivo de la celebración de la independencia de Chile.
Se estila desfiles del mundo más "civil" el 18 y más "militar" con la famosa "parada militar".
En los años de la mini "guerra fría" que tenía Chile con Argentina (¿aparentemente? porque a nivel personas fue cuando más chilenos marcharon al país vecino a buscar mejores horizontes por las crisis que asolaron a la nación, sobre todo fuertemente en 1982.
La cosa es que el desfile de mi viejo (Los viejos estandartes) y una suerte de reconocimiento a los veteranos que igual vivieron cosas potentes como la dictadura la cuasi guerra con Argentina en diciembre de 1978 donde mi viejo estuvo destinado en una frontera al mando de carnes de cañón, menos mal que esa locura no prosperó!
Y fue especial esta reunión, creo que si bien mi padre es tan solitario como lo era mi Madre y por ahí anduvimos herendando la tranca, siempre nos gusta volver a juntarnos y disfrutar una cazuela de mi hermana para la ocasión. Y es que en Chile nos jactamos de comer ciertas cosas en las fiestas patrias.
Son fome (simples) nuestras celebraciones, se come mucho y se toma más. Bueno también se baila y se juntan las familias quizá tanto como para Navidad.
En el ambiente de desfile en el centro me llamó la atención que pasaban unos señores de terno y corbata o algunas damas de traje formal para obsequiarte una copia de bolsillo de tapa semi dura azul del Nuevo Testamento católico o evangélico? no sé. Más, igual me trajo gratos recuerdos aceptarlo porque en mi niñez siempre andaban esos cosos dando vuelta por la casa... el Apocalipsis 13 versículo no sé cuantito, ese que hablaba de la bestia de 7 cabezas y diez diademas y cuyo número es el 666 jé.
Mañana ya regreso a la isla. Fue un buen y tranquilo viaje, mucha nostalgia ha vuelto visitarme y acompañarme últimamente, en el positivo sentido de la palabra.
Aún me esperan otras ricas noches feriadas para poder mimir más de 12 horas, jé, la vida es guapa.
Creo que fue a finales de los 90's cuando lanzó esta joyita cuyo video clip es igual de interesante que la letra...
Se preocupó de hacer esto, ¿quería denunciar algo tal vez?
Me deja intrigado.
Y si esos poderosos fueran...
nah mejor no digo nada porque cada quien que hoy piense diferente se le ningunea etiquetándoles como "terraplanistas", "conspiranoicos" o "anti vacunas", no se debe pensar diferente hoy, está prohibido.
Llegó el día en que la cosa no dio para más, los ancestros se cansaron, se aburrieron de ver el triste espectáculo que su más reciente retoño ofrecía al mundo.
Había que intervenir, era ese jugador experimentado que entra a la cancha y afecta el ánimo en el resto.
Para bien...
eso sorprendió realmente a todos los que estaban armados hasta los dientes para defenderse de todo demonio