martes, 28 de julio de 2015

Fuerzas nocturnas

Este no es un post para cualquiera. Mucha gente juzgaría de entrada el título como algo "negativo".
Se nos ha enseñado que lo nocturno es "malo", que es lo "femenino", lo "débil", lo que actúa en penumbras, siniestro, que no es visible como la luz, asociada antojadamente a lo "masculino" y hasta al sol se les ocurrió decir que es "masculino".
Todas pamplinas inventadas por gente que no sólo no conocí jamás en mi invernal vida sino que además jamás firmé ni acepté en ningún lado que debía comprarme o vivir sus antojadas explicándome lo que no me interesa me expliquen.
Hermanas y hermanos lo que importa es lo que cada uno siente.

Los nombres, etiquetas y dictámenes de otras gentes no pueden "obligarnos" a vivir una vida que no sentimos.
Por eso me gusta la gente que rompe reglas. Yo también las rompo pero de maneras quizá menos visibles y cuando han sido visibles no he encontrado precisamente resistencia.

Desde niño sentí siempre fascinación por la noche y todo lo que conlleva.
Lo misterioso, lo que las gentes murmuraban por lo bajo... "en esa casa penan"... "Llévenme a esa casa!" gritaba mi corazón. Y me las ingenié para intentar acercarme a los misterios de "los espíritus". Fue incluso a los impresionables 13 años que un buen amigo virgo pronunció la palabra "Psicofonía", que jamás en mi vida había escuchado yo. Me explicó en qué consistía y propuse concretáramos el experimento.
Consiguió una costosa grabadora con micrófono externo. Fuimos al cementerio una tarde, deslizamos el micrófono al interior de una tumba al azar, por ese pequeño tubo que sale al exterior a modo de "respiradero"? de la sepultura. Dejábamos grabando y nos alejábamos a veces hasta por una hora.
Luego volvíamos y escuchábamos con detención algún posible mensaje del más allá.
No oímos nada convincente jamás lamentablemente. Quizá el micrófono no era muy profesional para ese propósito.
Luego probamos espiritismo con otros amigos que logramos reclutar. Eso ya fue en los años liceanos. Le preguntamos su opinión a la joven maestra de filosofía (deseada por todos además) quien con expresión de sincero susto nos dijo que no nos metamos con cosas que no entendíamos. No sé por qué me pareció siempre que eso se lo estaba diciendo más a sí misma, porque para nosotros nunca fue algo peligroso, esa fulgurante confianza adolescente nos hacía sentir que nada podría derrotarnos, menos espíritus incorpóreos...

Por esos años yo tomé el camino de la astrología, aprendí que a los signos los clasificaban en nocturnos y diurnos. Aún me sé de memoria cuál es cuál. Y siempre comprendí en mi corazón qué significaba que mi signo por ejemplo fuera de las fuerzas nocturnas: no era nada malo. Simplemente me gusta pensar que algunos seres conectan más fácil con fuerzas de la luz (de hecho mientras yo hacía psicofonías o espiritismo, otros amigos obtenían primeros lugares en torneos de atletismo o eran ayudantes en misas en los domingos (acólitos). No digo que mi camino fuera peor, sólo diferente. Enriquecedor a su manera.
Otras personas nos sentimos más conectados con la oscuridad y lo que ella abraza -decido ignorar lo que otros opinen respecto a la noche o lo nocturno.
En los años universitarios encontraba paz de noche y estudiaba hasta tarde no pudiéndome concentrar bien en las mañanas...
Compuse poemas, inicié dos novelas y escribí innumerables cartas de amor de noche (sí, yo era de declarar mi admiración a musas por cartas anónimas y tras un tiempo me aparecía en cuerpo y cara para revelarme, apasionante experiencia adrenalínica por cierto). De día también tuve logros y maravillosos, a nivel profesional sobretodo (fruto de mi concentración/inspiración nocturna) pero siempre era de noche cuando sentía mi potencial.
Y tampoco la cualidad de ser conmovido por las fuerzas oscuras es algo que todos sientan igual, es único en cada persona creo y perfectamente otros seres nocturnos podrían leer esto y no identificarse en absoluto, porque no es andar por la vida con un letrero que diga yo soy diurno, yo soy nocturno: se vive y se siente ciertas cosas o no.


De noche la vida también se desenvuelve. En la misma naturaleza muchos peces, animales, insectos y creaturas funcionan, cazan, se reproducen y viven para dormir de día. Ningún otro animal los merodea tachándolos de raros o envidiándolos. Simplemente coexisten,

porque
al 
final
TODOS
son necesarios en esta gran obra que se está desarrollando en el teatro del planeta tierra ahora.






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